0

Donald Trump ha tenido una relación turbulenta con varios artistas antes y después de asumir la presidencia de Estados Unidos.

Y, desde el 2016, la lista de cantantes y bandas que le han exigido a Trump dejar de utilizar sus canciones en eventos políticos solo ha aumentado.

En una carta enviada a Donald Trump la semana pasada, el músico Pharrell Williams le prohibió al presidente estadounidense usar en sus actos públicos su canción ‘Happy’ (feliz, en inglés), así como el resto de sus composiciones.

“El día del asesinato masivo de once seres humanos en una sinagoga a manos de un nacionalista loco, usted hizo sonarla canción ‘Happy’ ante el público de un evento político en Indiana”, dice el documento enviado por los representantes de Williams.

No hubo nada ‘feliz’ respecto a la tragedia infligida a nuestro país el sábado y no se había concedido permiso para el uso de esta canción para este propósito”, destaca el mensaje.

Técnicamente, los derechos de autor de Estados Unidos dan carta blanca a los políticos para usar en sus mítines de campaña música grabada, pero siempre que el lugar del acto tenga licencia de alguna de las asociaciones de compositores del país.

Sin embargo, hay margen para que un artista se queje si cree que su reputación o su imagen pueden resultar dañadas por el repetido uso de la canción sin su permiso expreso.

Y con su mensaje Williams se unió a una larga lista de artistas que han prohibido a Donald Trump usar su música en sus eventos, a la que desde entonces también se sumaron Rihanna y Axl Rosede la banda Guns n Roses

Axl Rose y Rihanna

Axl Rose criticó que se usara la canción ‘Sweet Child O’ Mine’ de Guns N’ Rosesdurante un mitin en West Virginia el pasado 2 de noviembre.

El vocalista de la banda informó en Twitter que ha “pedido formalmente que su música no se utilice en mítines de Trump y otros eventos asociados”.

Según Rose, Trump se está aprovechando de ciertas “lagunas” en la concesión de licencias para usar canciones con fines políticos sin el apoyo de los autores.

Rihanna, por su parte, también acudió a las redes sociales para distanciarse públicamente de Trump este fin de semana.

Después de que apareciera en el Washington Post que su canción ‘Don’t Stop the Music’ estaba sonando en un acto de Donald Trump con Marsha Blackburn, la cantante de Barbados escribió en Twitter que “ni ella ni su gente se acercarían jamás a uno de esos trágicos mítines”.

Además, Rihanna ha apoyado públicamente al candidato de Florida Andrew Gillum, del Partido Demócrata.

Fue durante otra campaña, la de 2016, cuando artistas como Adele; Neil Young; REM; Steven Tyler (Aerosmith); Elthón John; Mick Jagger (Rolling Stones); Brian May (Queen); la familia del fallecido George Harrison; Luciano Pavarotti y Prince empezaron a exigirle a Trump que no utilizara sus canciones sin permiso.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here