Construir, ¿para qué?

0

Bersahín López

Los que vivimos son tiempos de difícil entendimiento, la globalización nos ha llevado a una dinámica compleja de polarización en casi todos los aspectos de la vida diaria. En este momento todo parece pasajero, los cambios acelerados no permiten siquiera establecer criterios definidos sobre acontecimientos, acciones, propuestas, ya que todo cambia de un momento a otro, siendo esta dinámica lo que nos lleva a vivir en confusión permanente.

Las eventualidades se convierten en puntos de referencia, no hay soluciones tangibles porque los problemas se perciben de acuerdo a las circunstancias de cada persona, el sentido de comunidad ya no funciona para visualizar los problemas y sus posibles soluciones, el individualismo ha ido ganando terreno convirtiéndose en una amenaza sistemática para el desarrollo de las sociedades en su conjunto.

El individualismo ha venido a romper la idea de construcción, las sociedades actuales se encuentran aisladas, los individuos se sienten ajenos el uno del otro, ni los problemas ni las soluciones han logrado cohesionarlos, porque las barreras mediáticas han podido más que la cercanía física en comunidad.

A pesar de las dificultades, confío en que construir es todavía posible, debemos utilizar los adelantos tecnológicos para mejoras ciudadanas, pues son herramientas que pueden detonar beneficios importantes. Ideas que hoy son globales pueden replicarse en cada rincón de la geografía estatal o nacional, pero actuando en conjunto, socializando ideas y formas de ponerlas en practica, la dinámica de movilidad que necesitamos para mejorar como ciudadanos está ahí, al alcance de nuestras manos.

¿Para qué es importante construir? Para revertir ideas sobre la imposibilidad de hacerlo, como un ejercicio ciudadano o porque es necesario para dejar huella, para edificar una herencia perdurable para las futuras generaciones, porque hoy es imprescindible construir para el futuro si es que a muchos no les ocupa el presente.

Con la lectura, los valores, con el arte concebido y aplicado desde la originalidad de cada persona, con la actuación colectiva, con la idea comunitaria, con esas herramientas será posible edificar una dinámica diferente para vernos y sentirnos conectados con la modernización de la vida, con acciones que, por pequeñas que parezcan, irán fortaleciendo la posibilidad de ser uno mismo mediante acciones distintas pero previstas para el bienestar conjunto.

Los mayores entretenimientos de los seres humanos son disfrutados en colectivo y realizados en equipo, la colectividad está en cada una de las acciones diarias, de ahí podemos retroalimentarnos, encontrar lo que nos inspire como sociedad; las obras de arte más esplendorosas fueron construidas en lo individual pero con un sentido de socializarse para ser apreciadas, valoradas, y para trascender.

Debemos actuar por la trascendencia de nuestras acciones puestas al servicio del bienestar expansivo, hoy los héroes son construidos en colectivo. La forma de unirnos en los desastres naturales o contingencias debe ser la misma en que debemos unirnos para construir el futuro, que la envidia e interés personal no le resten valor a la felicidad colectiva reflejada en las sonrisas de nuestras familias, nuestros hijos, de aquellos que no conocemos pero que con nuestro esfuerzo contribuimos para conseguir su bienestar permanente, eso sería trascender en colectivo, ser recordados como generación, como un ideal continuamente renovado con acciones.

Podemos contribuir con cosas simples, pero necesitamos retomar acciones que se han quedado guardadas en el baúl de los recuerdos, desempolvemos ideas que por más anticuadas que parezcan han sido efectivas; innovar para crecer es importante, pero retomar para construir es fundamental en estos momentos, los grandes males que padecemos como sociedad podemos ir resolviéndolos poco a poco con determinaciones conjuntas, estrategia y unidad son imprescindibles para lograr el bienestar colectivo.

La pobreza, hambruna, inseguridad, terrorismo, pueden afrontarse con la solidaridad ciudadana, no hay acción colectiva que no tenga resultados favorables y cuando estas acciones dejen de ser aisladas y se vuelvan una constante, los beneficios también serán perdurables, continuos, trascenderán espacio y tiempo.

Esto es lo que necesitamos en el país: unidad social, destino compartido, acción articulada, poseemos todos los ingredientes necesarios, humanos y naturales, pero debemos combatir el individualismo. Seamos pobres o ricos, altos o bajos, claros o cobrizos, todos estamos unidos por el hilo conductor de nuestra historia, el sentirnos mexicanos debe permitir encontrar coincidencias, ahí está la fortaleza de la nación entera; estamos a tan sólo una acción de comenzar a construir para establecer el futuro que queremos y no para que nuestros hijos sufran el futuro que les impusimos por la inacción, la apatía, por ser omisos, que nos mueva el temor de no ser recordados… seguro ahí encontraremos COINCIDENCIAS.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here