Impunidad para el amigo

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Ivonne Matteo

La noche del pasado miércoles la capital se convirtió en un caos, miles de ciudadanos sufrieron los bloqueos viales de los transportistas y aunque con esta acción se pueden revocar sus concesiones, el Gobernador se reunió horas después con el líder, y con una sonrisa y jactanciosa amistad, demostraron a los oaxaqueños que para el mandatario la justicia significa impunidad hacia los amigos.

Integrantes de la Confederación de Trabajadores de México se manifestaron para exigir, de acuerdo con sus declaraciones, un alto a los taxis piratas que circulan en la ciudad, esta petición ya la habían hecho anteriormente y fueron atendidos por las autoridades gubernamentales, pero ¿qué se trató en esa mesa de diálogo (o negociación)? nadie lo sabe con certeza, ni siquiera se puede asegurar que los operativos contra el transporte irregular sea el móvil de sus manifestaciones.

La cuestión aquí es que los transportistas incurrieron en una falta por demás relevante, pues de acuerdo con el artículo 115 del reglamento de la Ley de Transporte para el Estado de Oaxaca, es causal de revocación de concesiones y permisos, el que se utilicen los vehículos destinados al servicio público y especial de transporte para el bloqueo de vialidades por parte de los concesionarios, permisionarios y operadores.

La noche del miércoles los transportistas, en efecto, bloquearon diversos cruceros y vialidades, los ciudadanos vivieron un caos en su tránsito diario, sin embargo, ni la Secretaría de vialidad y transporte, ni el mismo Gobernador, ni mucho menos elementos de Seguridad Pública hicieron presencia en los lugares para buscar auxiliar a los miles de afectados y aplicar la ley.

Al contrario, horas después Alejandro Murat se sentó a charlar con el secretario de la CTM, Álvaro Reyes, y durante la madrugada el mismo mandatario anunció en redes sociales que habían hablado sobre cómo “trabajar por Oaxaca”, y con una sonrisa, ambos mostraron la amistad que los une.

Esta acción es por demás humillante para los habitantes oaxaqueños, y es una evidencia tangible de que la justicia en la entidad es una utopía, pues el mismo Gobernador, quien es el facultado para revocar las concesiones de los sujetos que con sus transportes colapsaron la ciudad, es quien consiente que se viole la ley, consiente que una agrupación conflictiva violente los derechos de sus habitantes, por quienes él se supone debe velar y trabajar.

Y es que nuestro mandatario pareciera que está atado de manos por cuerdas que él mismo consiguió; recordemos que la CTM apoyó públicamente la campaña del Gobernador, que la CTM ha servido de grupo de choque infinidad de veces frente a las manifestaciones del magisterio, y que también ha colaborado para que el  Gobernador presuma los buenos servicios que otorga Oaxaca al turismo.

Es parte de la política, es parte de la corrupción, es visiblemente la descripción del hombre que gobierna la entidad. Los favores se pagan y como siempre, las víctimas son los menos culpables, las víctimas somos nosotros, los gobernados.

 

Esta columna se reproduce en este medio informativo tal cual ha sido concebida por su autora. Las opiniones en ella expresadas no son necesariamente compartidas por este portal.

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