LA CONTRALORIA SOCIAL COMO DERECHO DE LA CIUDADANIA

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Si callas las injusticias y la corrupción, acabarás siendo parte de ellas.

*Rosa B. Simón Sánchez

La contraloría social corresponde a la participación ciudadana que expresa activamente la voluntad de la sociedad de ejercitar en forma directa su función de crítica y control sobre el Estado. Esto lo podemos entender desde la teoría, pero en la práctica vemos un déficit en los mecanismos de denuncia, ya que dichos mecanismos se perciben como complicados y poco confiables, así mismo la capacitación que reciben las y los ciudadanos que son acreditados como contraloras y contralores sociales es deficiente.

Por ejemplo los formatos para presentar las denuncias tienden a ser desconocidos o percibidos como poco confiables, se observa la falta de confidencialidad y la poca efectividad de las denuncias, en tanto que existen limitaciones legales para investigarlas y resolverlas.

El día viernes 26 de mayo acudí a una capacitación por parte de la Secretaria de la Contraloría y Transparencia Gubernamental del Estado, esto con el fin de llevar a cabo mis funciones como Contralora Social, en el desarrollo del taller se entregaron los formatos de reportes de obra pública y programas sociales, pero no se abordaron los compromisos y la importancia de la vigilancia como ejercicio ciudadano frente a la corrupción. Otro aspecto importante a destacar es que en Oaxaca, varias contraloras y contralores sociales fueron nombrados por sus Asambleas comunitarias y muchos de ellos hablan su lengua originaria, situación que debería tomarse en cuenta para el diseño de los mecanismos institucionales de control y vigilancia.

Desde mi percepción la función de los comités de contraloría social implica la posibilidad real de que las y los ciudadanos, colectivos sociales y comunidades organizadas ejerzan el control sobre la gestión gubernamental y de esta forma impulsar mecanismos alternativos de resolución de conflictos en ámbitos locales y comunitarios. Es preciso señalar que la contraloría social es intrínsecamente política: se traduce en una disputa por lo público -sus agendas, su financiamiento, su desempeño y sus resultados-, teniendo a la vista el ejercicio o ampliación de los derechos de ciudadanía.

Coincido en que la contraloría social se ha convertido en una herramienta fundamental de la evaluación popular y propicia una relación más cercana y transparente con el gobierno que tiene la responsabilidad de ejecutar el recurso público para el bien común, pero difiero con los mecanismos de control y seguimiento que se tornan burocráticos y no acordes al contexto de nuestras comunidades.

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