Padre del juicio de amparo: Manuel Crescencio García Rejón y Alcalá

0

Lecciones Constitucionales

Marco Antonio Baños Avendaño 

El Juicio Constitucional de Amparo, es sin duda la figura jurídica, el medio de control constitucional de más prestigio en México, la defensa del particular frente a los actos de autoridad del Estado, esta institución tiene un Padre, que como todo fundador sufrió los ataques de las autoridades de su tiempo.

Se dedicó a la profesión de abogado, periodista y político mexicano, nacido el 23 de agosto de 1799 en el poblado de BolonchenTicul, que perteneció al Partido de Ticul Yucatán, hasta el año de 1857.

En la actualidad, se encuentra dentro los límites del estado de Campeche y lleva el nombre de Bolonchen de Rejón, Hijo de Manuel García Rejón y doña Bernarda de Alcalá, el primero vallisoletano y la segunda, de ascendencia canaria. Cursó estudios en Mérida donde ingresó al seminario conciliar de San Ildefonso. Se graduó en 1819.

Este pensador mexicano, siempre estuvo atento a abolir la Pena de Muerte, por ser contraria a la humanidad, además de que se abolieran las mitas, mandamientos, repartimientos y servicios personales de los indígenas sometidos

Para mayo de 1822 el joven diputado yucateco ataca y critica fuertemente a Agustín de Iturbide cuando se hace proclamar emperador; por lo que al disolver Iturbide al Congreso, Rejón se encuentra entre los diputados encarcelados. Cuando Iturbide renuncia y marcha al destierro, vuelve a plantearse en el Congreso la cuestión de una nueva Constitución. En ella participa don Manuel Crescencio Rejón, y no solamente redacta artículos y los defiende en la tribuna, sino que aporta las bases para la independencia del Poder Judicial, así como la ampliación de las atribuciones de la Corte Suprema de Justicia.


Activista dentro de las logias masónicas, escribe en diversos periódicos. Perseguido, despojado de sus dietas, crítica en lo económico durante los años de 1835 a 1840. Sufre además la muerte de su pequeño hijo Manuel, de cuatro años.
En julio de 1840, participó en una conjura contra el gobierno de Anastasio Bustamante cuyo objetivo era restaurar la Constitución de 1824. Participa en la Constitución yucateca de 1841. Manuel Crescencio Rejón, debe ser considerado a la par con Valentín Gómez Farías, como uno de los más importantes precursores del Movimiento de Reforma Liberal, durante el Siglo XIX.

Su labor como legislador fue invariablemente progresista con un pensamiento avanzado. Rejón, fue un permanente impulsor de reformas políticas encaminadas a la realización de la democracia, tal como el establecimiento de la votación directa para la elección de los miembros del Congreso y de autoridades del Ejecutivo. En este sentido, y también por su defensa de la autonomía de los Poderes Legislativo y Judicial, su actuación tiene un carácter de vigencia y modernidad. Polemista apasionado, fue un periodista político de primer orden, su trabajo fue constante en la redacción de diversos periódicos liberales de su época, la exposición de sus ideas y su combate a tiranos y opresores le valieron persecuciones y cárcel.

Federalista de convicciones firmes, si Miguel Ramos Arizpe, llamado el Padre del Federalismo en la historia política de México, Rejón es padre del juicio de Amparo Mexicano.

En todas las facetas de su vida pública, fue congruente con su visión de un México federal, republicano, democrático y con una verdadera perspectiva de la división de poderes. Patriota intachable de un espíritu nacionalista sin concesiones, defendió la integridad de México frente a la agresión extranjera. Como ministro, como periodista y como legislador, nunca transigió con quienes aceptaron la mutilación del territorio patrio para enajenarlo a los Estados Unidos.

Fue ministro de Relaciones Exterioresdiplomático y jurisconsulto. El Juicio de Amparo fue establecido por Rejón, quien lo incluyó en la Constitución Yucateca de 1840 y, a nivel federal, fue impulsada por Mariano Otero, quien logró que se incluyera en el Acta de Reformas de 1847.

Manuel Crescencio Rejón murió el 7 de octubre de 1849 en Ciudad de México: La gran reflexión es que todo aquel que lucha por grandes ideales de patria, de instituciones jurídicas nuevas en defensa de las clases más desprotegidas, son perseguidos de forma infame por quienes detentan el poder, la vida y la obra de Don Manuel Crescencio García Rejón y Alcalá, debe ser reconocida por periodistas, intelectuales, juristas, patriotas auténticos, enaltecer su figura y su obra es  reconocer a quien con su pensamiento y palabra sigue defendiendo a México como precursor de las libertades que hoy tenemos plasmadas en el Juicio Constitucional de Amparo, arma magnífica contra el poder de todos los tiempos que ha vivido México y que ha sido factor de progreso de nuestra Constitución Federal.

Con el Juicio de Amparo, se ha limitado el poder omnímodo de las autoridades frente a los más débiles, los más necesitados, los más desprotegidos.

En su honor fue erigida una estatua en la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, mientras que el aeropuerto internacional de la ciudad de Mérida lleva el nombre de Manuel Crescencio Rejón. Los oaxaqueños, debemos honrar la memoria de este prócer de la patria, levantar una estatua en su honor, Don Crescencio no es patrimonio de los poderes públicos, fue un hombre del pueblo, su memoria y sus actos ya son parte indiscutible de nuestra historia que como Nación Mexicana se ha ido construyendo por hombres como el Maestro y Padre del Amparo Mexicano.

En Oaxaca hace falta difundir su legado “El Juicio de Amparo” y su gran  nacionalismo, patriotismo auténtico que deben tener todos los mexicanos.   

Esta columna se reproduce en este medio informativo tal cual ha sido concebida por su autor. Las opiniones en ella expresadas no son necesariamente compartidas por este portal.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here