A dónde vamos a parar….

0

Sin Concesiones…

Humberto Ferrusca

La CNTE ha sido durante muchos años el referente mejor acabado de la lucha social en México, ha legitimado, más allá de estar o no de acuerdo con sus métodos, la lucha que empezó el magisterio en Chiapas en los años 70’s, además se ha vuelto la guía en la lucha de muchas organizaciones sociales a lo largo de su historia, por donde ha visto surgir movimientos que se han quedado, algunos en el camino y otros en el olvido, pero la CNTE sigue en pie, particularmente su sección XXII, que ha dado diversas muestras de versatilidad, de organización y de unidad en sus luchas y demandas, ha obtenido, para sus agremiados muchos beneficios que no tienen paralelo en ninguna otra sección ni en ningún otro sindicato, es digna de encomio, de reconocimiento y de respeto, ha estimulado la creación o ha creado una multiplicidad de movimientos afines, o que se han cobijado a su sombra y que han reforzado su presencia, ha sustituido “la lucha de clases” y la “explotación” por conceptos como el combate a la desigualdad y a la polarización de la riqueza, se desligó de la izquierda partidista que aceptó la posibilidad y la viabilidad de construir una democracia y un sistema económico más equitativo, incluso dentro del capitalismo, pues la CNTE mantiene viva su resistencia antisistémica y anticapitalista.

Ahora bien, creo también que ha creado un “clasismo simple” en el que el ciudadano no existe como tal, ya que los derechos se obtienen en la medida en que se encuentra adherido a una corporación, ya sea de corte sindical, empresarial o de clase. El individuo se desvanece para dar paso a la lógica colectiva de relación entre autoridades y ciudadanos, ese origen sindicalista de raíz marxista, socialista e incluso anarquista que forjo a las izquierdas partidistas, que nos muestra su modelo originario en la relación sindicalismo-partidos de masas que en el cardenismo del Tata fua llamado “la alianza entre el poder y los trabajadores”. En el llamado sistema PRI-Gobierno el trato fue era claro: el régimen aprobó todo tipo de concesiones a los sindicatos, siempre y cuando los gremios se convirtieran en “fieles vasallos” de la causa priista. Por ello, décadas y décadas después de ese pacto fundacional del México posrevolucionario seguimos cargando con las negociaciones políticas de contratos colectivos insostenibles y que dañan a las finanzas del Estado, en esta parte podemos o no estar de acuerdo pero las evidencias históricas son avasalladoras.

La CNTE, nuestra CNTE ha forjado un pluralismo o exaltación de la multiplicidad de luchas como un  hecho en sí mismo, sin considerar cuál es la que potencialmente puede afectar más al sistema de dominación que ahora oprime día a día a la sociedad oaxaqueña, la dominación de producción de conocimiento (en cuanto a las instituciones educativas) se ha tornado en un artículo de opresión social que encuentra ya, diversas resistencias en la sociedad civil oaxaqueña y en la de la Ciudad de México, esto, cuando hay extraterritorialidad en sus luchas, se ha convertido en una especie de burguesía que se erige como clase dominante frente a otros sujetos sociales, sean cuales sean sus pretensiones, pareciera que pretenden desposeer a la niñez y juventud oaxaqueña del derecho a la educación, pareciera que la función es expulsar masivamente a las generaciones más jóvenes a buscar su educación fuera de Oaxaca, esto reviste un doble escenario, el primero donde la educación en Oaxaca esta deformada por la lucha sindical que tiene supeditada la educación a la resolución de sus demandas sindicales dejando de lado la tarea del mentor, pues ve en el maestro a la pieza clave de la transformación nacional, pero no a al maestro puntual, ortodoxo y apolítico, sino al profesor revolucionario, al nacionalista y al de la praxis, el que más que enseñar adoctrina, que en este caso no tiene como los médicos un juramento hipocrático que cumplir, y que por su lucha lesiona por igual a ricos y pobres, hombres y mujeres, campesinos y citadinos, costeños y serranos y que genera la idea de muchos padres de buscar alternativas distintas de educación para sus hijos, y hay muchas; enviarlos fuera del estado, ingresarlos a escuelas particulares que: o son muy costosas y no están al alcance de la mayoría; o son de muy deficiente calidad y los que alcanzan a pagarla lo hacen solo para que sus hijos no pierdan clases y la última son aquellos que quedan sujetos a las condiciones de acceso a las escuelas que los maestros dictan, entre esas subjetivas pero realistas posiciones Oaxaca enfrenta una encrucijada, los potenciales talentos existentes en niños y jóvenes no tendrán la formación que requieren o bien la tendrán fuera del estado y seguramente no volverán a retribuirle a su tierra nada que no obtuvieron en ella, la lucha se ha convertido en una tarea de opresión social que lesiona el nivel educativo de niños y jóvenes, que daña a la industria del turismo, que deteriora el patrimonio histórico del estado, que colapsa la economía no de las clases contra las que se dice luchar, en sus movimientos, pues pierden boleros, vendedores de periódicos, pequeñas tienditas y comedores, taquerías y torterías, indiscutiblemente hoteles, zapaterías y restaurantes, tiendas de autoservicio y departamentales, acciones que afectan la economía de miles y miles de familias.

Para lo por venir la lucha de la CNTE y el conservadurismo revolucionario de sus causas consolidarán un pacto de facto para la elección del 18 con AMLO, obtendrán un resultado muy alentador en Oaxaca, lo que reforzara su postura revisionista y opositora al gobierno del estado, si no alcanzan el triunfo en la carrera por la presidencia, radicalizarán sus posturas, pero si lo logran se verán en una encrucijada que podría ser el parte aguas de su historia, o vivir como aliados de un gobierno retardatario y extremadamente conservador o desvincularse de él teniendo que luchar contra un proyecto político del que fueron cofundadores y que deslegitimaría su lucha, viéndose como traidores o como cómplices, estos papeles se han visto actuados muchas veces por ellos sin que tuvieran un efecto grande, como su salida del zócalo de la Ciudad de México para la realización del Grito de Independencia, movimiento en el que pereció que al obtener recursos extraordinarios se plegaron, o su salida del Paseo de la Reforma por negociación con el ahora secretario Miranda, el pragmatismo los ha llevado, o a parecer cómplices del sistema, o a obtener el rechazo de la sociedad, aplica la letra de Marco Antonio Solís: A dónde vamos a parar…

Oaxaca de Juárez, abril 12 de 2017.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here