CARGANDO

Escribe para buscar

Agenda CIO

Conflicto en el MACO cumple seis meses; trabajadores, en el limbo, en Oaxaca

Compartir

I de II de Partes

Álvaro Morales

Una docena de trabajadores del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) cumplió este domingo 10 de octubre seis meses en protesta en exigencia del pago de 1.5 millones de pesos por concepto de salarios retenidos correspondientes al periodo abril 2020-2021 por parte de la Asociación Civil Amigos del MACO, en un conflicto que se ha traducido en toma de instalaciones, desalojos violentos y procesos civiles y judiciales que están en vías de desahogo.

“Ya basta. Exigimos justicia”, lanzaron los inconformes en un pronunciamiento divulgado el pasado fin de semana, en la víspera de que se cumplieran seis meses del desalojo del que fueron objeto el 10 de abril de 2021, cuando un grupo de cuatro civiles ingresó por la fuerza y recuperó el inmueble localizado en el Centro Histórico de la Ciudad de Oaxaca, luego de que éste permanecía en manos de los trabajadores que mantenían un paro de labores en exigencia de respeto a sus derechos constitucionales.

Hasta el momento, de acuerdo con Cecilia Mingüer Vargas, quien fungía como directora del MACO hasta antes del comienzo del actual conflicto, existen activos dos procesos judiciales, un laudo laboral y un expediente en la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) en contra de la asociación civil Amigos del MACO –administradora del museo— y de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), que estuvo involucrada en dos acciones implementadas para desalojar a los manifestantes del edificio, la primera en enero pasado y que fue frustrada por la movilización de los trabajadores, y la segunda en abril, que culminó con la recuperación del espacio por parte de sus apoderados.

Sin embargo, Mingüer lamentó que, hasta el momento, ninguno de aquellos recursos ha reportado avances sustanciales que dejen entrever que en el corto plazo los obreros podrán obtener acceso a la justicia por medio del otorgamiento de las quincenas que les han sido negadas o sanciones a los artífices de las acciones violentas emprendidas en su contra.

A seis meses del cierre indefinido del museo, la directora admitió, por un lado, que es prácticamente imposible que puedan recuperar sus empleos; sin embargo, reiteró que los trabajadores continuarán en movilización hasta obligar a la fuente patronal a pagar los sueldos retenidos y devolver las pertenencias de los obreros que todavía permanecen al interior del recinto cultural, fundado por Francisco Toledo.

“Vamos a seguir con nuestras movilizaciones; somos poquitos; vamos a denunciar ante las instancias que tengamos que llegar, quizá las federales, para encontrar solución y respuesta a nuestras demandas y rescatar… quizá es imposible nuestros empleos, pero sí nuestras pertenencias y sí nuestros pagos, porque son pagos de trabajos realizados efectivamente”, dijo la directiva en una entrevista.

“Tenemos asesoría jurídica en materia laboral… judicial, puesto que, al menos yo, estuve recibiendo amenazas vía telefónica y tenemos miedo… si se atreven a difamarnos y si se atreven a atentar contra una institución museística de 30 años, ¿qué podrían hacer con nosotros?”, cuestionó.

A pesar de que la asociación Amigos del MACO sostuvo que el espacio cultural sería reabierto en el transcurso de este 2021, luego de recuperar el control de éste en abril y una vez que se concluyera con una reorganización administrativa que incluía el despido de Mingüer y 12 trabajadores más, las instalaciones continúan sin ningún tipo de actividad, con obra en su interiores valuada en decenas de millones de pesos.

“Hay obra de colección, obra que estaban donando para trabajadores del museo y que se quedó ahí: hay libros… acervo bibliográfico del MACO; documentación, archivos históricos… archivos que hacen constar que el MACO no es de una asociación civil si no del gobierno federal, gobierno estatal y Amigos del Maco…”, dijo la ex directora.

La directiva sostuvo que con esa documental al interior de aquel espacio cultural, es factible que la Amigos del MACO pueda incurrir en actos irregulares para afectar a los trabajadores o para desligarse de los actos ilegales que le están siendo imputados en la actualidad.

“Hoy se cumplen 6 meses del cierre del MACO y del desalojo violento de las y los trabajadores del Museo por órdenes de la mesa directiva de la Asociación Civil Amigos del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca, A. C.””, lanzaron los trabajadores este domingo.

“La madrugada del 10 de abril, mientras uno de los trabajadores se encontraba cubriendo la guardia que se había implementado por parte de las y los trabajadores para el resguardo del MACO, el oficial de la Policía Auxiliar asignado a la custodia del museo, permitió el ingreso a cuatro sujetos vestidos de civil, quienes sometieron a nuestro compañero, lo levantaron con lujo de violencia y lo aventaron a la calle, sin permitirle tomar sus pertenencias.

“La toma arbitraria y hostil fue ratificada por los Amigos del MACO mediante un comunicado que emitieron horas más tarde. Al tomar el museo también mantuvieron secuestradas las exposiciones que estaban en exhibición, y otra más a punto de ser inaugurada, sin justificación ni explicaciones de parte de los involucrados a las y los artistas, por esta inexplicable y desafortunada decisión”.

Desde entonces, el MACO permanece cerrado.

Para Cecilia Mingüer, sin embargo, los responsables de la crisis que mantiene al borde de la desaparición a uno de los principales recintos culturales de Oaxaca tienen nombres y apellidos y son los integrantes de la organización civil Amigos del MACO, a los que acusa de haber ordenado la malversación de 1 millón 600 mil pesos de la Secretaría de las Culturas de Oaxaca, lo que, a la postre, desencadenó esta crisis.

Durante los meses previos a que el problema financiero escalara a las condiciones actuales, la funcionaria sostuvo que fue presionada para desistirse de una declaración hecha ante la Defensoría de los Derechos Humanos, donde aceptaba que los administradores del inmueble habían ordenado utilizar 1 millón 600 mil pesos para el pago de nómina, en contra de un convenio establecido con el gobierno de Oaxaca

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

error: ¡El contenido está protegido!