De la A la Z sobre el porqué desaparecer el delito de feminicidio será un muy serio retroceso

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Rodrigo Islas Brito

“Si el delito de feminicidio desaparece, el mensaje para los feminicidas en México será la de tranquilo, esto no irá a más, puedes seguir haciéndolo”, considera la abogada Erika Lili Díaz Cruz Coordinadora General de la Asociación Civil Defensora de Derechos Humanos “Luna del Sur”, a propósito de la campaña de socialización que actualmente el Fiscal General de la Nación, Alejandro Gertz Manero, está llevando a cabo para su anunciado propósito de proponer un proyecto de ley por el que el feminicidio sea desaparecido del código penal del país.

Díaz Cruz, quien trabaja directamente en lo respectivo a la defensa jurídica de las mujeres, observa que una manera de enfrentar una problemática es reconocer que existe y que lo propuesto por el Fiscal bajo el discurso de tener un propósito legítimo de agilizar e inyectarle efectividad a la persecución de delitos contra las mujeres, “muestra ante todo razones poco fundamentadas”.

La activista  define que hoy agencias estatales y federales de investigación no están en su enorme mayoría capacitados para entender un tipo penal de feminicidio en el que se contemplan razones de género para su investigación, y que con lo que Gertz propone, la comprensión de esas autoridades de que el contexto de la violencia hacia las mujeres está determinado por su género, no se dará jamás.

“Gertz demuestra falta de sensibilidad hacia el tema y una intención de política de volver a invisibilizar la violencia extrema a la que se encuentran sometidas las mujeres en este país. Parece que lo que resulta contraproducente para el gobierno federal no es que los feminicidios continúen siendo frecuentes, sino que sea su obligación la de combatirlos”, declara la abogada Erika.

Establece que no hacer visibles los asesinatos de mujeres, no nombrarlos, no quiere decir en lo absoluto que las cosas vayan a mejorar. “Al contrario, ¿cuantos homicidios hoy en día tienen realmente un proceso de investigación?”, declara Erika, considera que lo que Gertz debería realmente analizar es el hecho de que ha sido la extrema impunidad lo que ha llevado a que las mujeres pidan en México un tipo de especificidad penal en cuanto a la violencia de la que son objeto.

“Ante esto ahora sí podemos decir que hoy el Estado no está haciendo nada para combatir la violencia contra las mujeres”, determina la activista. Explica que las políticas públicas en materia criminal para que puedan ser efectivas necesitan recursos económicos y que si se desaparece el delito de feminicidio, esas políticas cambian y esos recursos también se ahorran.

“También es grave que el Fiscal General hable de desaparecer el delito de feminicidio al mismo tiempo que propone incrementar las penas de los feminicidas. Eso no generará que haya menos crímenes. Con el nuevo sistema de justicia acusatorio adversarial las víctimas de los delitos sean sobrevivientes o familiares de personas asesinadas, para poder acceder a la justicia necesitaran dinero”, declara la defensora.

Explica que la realidad de la justicia mexicana de hoy en día es que son las victimas quienes muchas veces apoyan económicamente a un ministerio público que no tiene ni para gasolina o a un policía que le dice a una víctima, pásame tú los datos porque yo no los puedo investigar, por qué no tengo medios, por qué me van a mandan a cuidar la Guelaguetza

“Y las victimas cuando tienen el dinero lo hacen. Así que lo que hoy el Fiscal hace con sus anuncios es ir orillando a que la justicia esté determinada cada vez más por la clase económica. Porque con dinero si vas a poder pagar peritos por fuera de la Fiscalía y porque si no tienes ese dinero no vas a poder hacer nada”, apunta la abogada, observando que además el incremento de una penalidad tan alta con el actual principio propersona va a dar la oportunidad para que los abogados de los criminales se vayan a errores de la investigación o a una falencia técnica jurídica de la misma para poder liberar a sus clientes agresores.

“No es el número de años de condena lo que implica que se haga justicia, sino que realmente el delito no quede en la impunidad como tanto ha sucedido en Oaxaca. La investigación de la violencia contra las mujeres es resarcir a las víctimas, escucharlas, saber que quien las agredió les mandaba flores, que él que terminó asesinándolas les decía cosas lindas y previamente ya las había acosado”, acota Díaz Cruz.

Recuerda que la tipificación del delito de feminicidio comprendió por lo menos una lucha de quince años para poder acceder a una ley general para el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia. “Cuando finalmente se logra es porque se establece que existen patrones de conducta en la ejecución de un delito contra una mujer que hace que se involucren aspectos relacionados con el género , con la misoginia, con prácticas culturales que hasta entonces se habían tenido como normales y nada gravosas”, agrega.

Explica que la tipificación del feminicidio en el Código Penal representa las luchas de mujeres feministas y no feministas, de mujeres víctimas y de madres de victimas que han sido asesinadas. “Es una deuda histórica para todas las mujeres que si se llegara a eliminar en su tipo penal sería una muestra de muy poco respeto y sensibilidad humana por parte del Fiscal y del Presidente de la República”, define.

Sobre el mandatario Andrés Manuel López Obrador, quien ha dicho en su mañanera que Gertz ha explicado muy claramente sus nobles propósitos en su intención de desaparecer el feminicidio de la ley, la activista observa que es una falta de decoro que el jefe del ejecutivo se la pase diciendo que quienes lo cuestionan es porque están en contra de él.

“Al final lo que van a acabar provocando es que esa gente diga, sí , estamos en contra tuya porque eres una persona que está favoreciendo prácticas de dominación sobre las mujeres, ya sea en el ámbito moral colocando a las religiones como actores políticos , o quitando recursos para el apoyo a una cultura de paz, respeto e igualdad”, declara la representante de Luna del Sur, al tiempo que observa que hoy la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM) se encuentra prácticamente inédita en lo que va del sexenio obradorista.

“No está haciendo su labor para subsanar lo que el presidente dice y hace en sus discursos mañaneros. Conferencias en donde mujeres reporteras le han señalado cosas  respecto a las mujeres a las que él les da vuelta o no entra en el tema, mostrando la mayor parte de las veces un total desinterés por abordar la violencia de género, desde las calles, desde las universidades. Omisión que un día le va a traer muchos problemas”, advierte Erika.

Advierte además que lo que el Fiscal Gertz muestra cuando asegura con una sonrisa que es muy lógico lo que está planteando en cuanto a la desaparición del feminicidio, es que se mueve bajo una lógica que busca el sometimiento de las mujeres y que estas no puedan disfrutar de sus libertades individuales.

Comenta que los jueces del país ya mandaban mensajes de estos cuando decidían que un agresor ya se había arrepentido lo suficiente por lo que podía tomar 25 sesiones de terapia para hombres que ejercen violencia y le patean el vientre a su esposa embarazada.

“El Fiscal ahora dice todo crimen será generalizado, vamos a desaparecer el feminicidio pero vamos a atender mejor la justicia para las mujeres. Ni siquiera es un planteamiento coherente, ni siquiera hay un reingeniería que permita pensar que lo que viene será distinto. Ni él ni el presidente están diciendo cuanto van a capacitar a la policía o cuánto van a capacitar al Ejército en temas de género”, declara Erika.

Sumando que para colmo está el detalle de que hoy existe un problema básico entre el nuevo sistema penal  acusatorio y el sistema judicial anterior, y ese es que no se ha cambiado la lógica de la impartición de justicia en México, ni la manera de pensar de jueces, peritos, magistrados  y policías.

“En Oaxaca tenemos a lo mucho treinta elementos para atender la violencia de género”, arroja Erika como dato. Observa que el Fiscal General de Oaxaca, Rubén Vasconcelos, quien siempre ha sostenido que en Oaxaca no hay tantos feminicidios como la gente reclama solo por el simple hecho de no se les puede considerar así a todos los asesinatos de mujeres, debe estar de plácemes con los nuevos  propósitos legales de Gertz Manero.

“Para todos los fiscales de la entidades federativas esto puede ser un motivo de descargo. Ya no van a tener que contar cuantos feminicidios se registran en su estado porque el delito simplemente ya no va a existir. Están salvados”, apuntala la entrevistada.

“Esa manera de decir no nos importa tu vida, vamos a disminuir la importancia de una mujer asesinada y a toda vamos a meterlas en el saco de todos los homicidios del país. Esa forma de asegurar que no pasa nada y luego preguntar ¿porque quieren hablar mal de nosotros?, es a los que nos enfrentamos las mujeres en este país todos los días cuando somos víctimas de un delito”, comenta Lili.

“Vamos al Ministerio Publico y nos dicen, hay señora, eso no califica ni siquiera como una falta. La actitud que ahora mismo han presentado el presidente de México y el Fiscal General es la que tiene el policía, el ministerio público cuando te dicen, mira yo no quiero broncas, así que no me vengas a decir que eres objeto de algún tipo de violencia especial”, remarca.

Para la entrevistada el mensaje de aquí todos parejos que manda el gobierno federal es muy peligroso. “Presidente y Fiscal están en una postura conservadora del machismo, en su estatus patriarcal del poder. Y están jugando a eso en un momento en el que en México están habiendo cada vez más asesinatos de mujeres, cada vez más brutales”, subraya Erika.

Asegura que lo que no se quiere reconocer es que en México los asesinatos de mujeres son crímenes de poder con violencias que tienen que ver con un interés económico correlacionado con el dinero, el patrimonio y el territorio.

“El Fiscal Gertz dice que las mujeres somos frágiles, vulnerables, cuatro veces más victimizadas que cualquier otro grupo social. Con eso remarca eso de que las mujercitas nos tenemos que quedar en casa porque somos delicadas. Ni él, ni el presidente Obrador contemplan ni dicen nada sobre que las investigaciones con perspectiva de género permitirían el poder identificar que no, que la mujeres no somos frágiles, sino que estamos supeditadas a posiciones y relaciones de poder que no nos permiten hacer proyectos de vida dignos”, analiza Erika Lili Díaz Cruz.

Resume que quitar el delito de feminicidio del Código Penal del país implica ir en contra de cualquier principio de progresividad de los derechos humanos.

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