CARGANDO

Escribe para buscar

Opinión Política

OPINIÓN | De errores nacionales y partidos locales

Compartir

Carlos Villalobos

Cuando se habla acerca de partidos políticos estatales, normalmente se alude a un concepto despectivo, sin embargo, ante la realidad tan fragmentada a la que nos enfrentamos en el país de cara al futuro (pero especialmente de la elección del próximo año), los partidos políticos estatales se enfrentan a un escenario en donde tienen todo por ganar y nada por perder.

En este sentido, es de llamar la atención que ante las declaraciones de Mario Delgado, dirigente nacional de MORENA, en donde anunciaba con bombo y platillo la adhesión de Nueva Alianza como un ente nacional y único, exhibió desconocimiento y el desprecio a los institutos electorales locales, como lo es Nueva Alianza en ciertos estados de la república Mexicana, incluidos Oaxaca, en donde dicho partido político a pesar de que en un principio accionaba de acuerdo a una lógica nacional, hoy ha territorializado su accionar y ante ello la toma de decisiones las realiza en función de sus afiliados y no ante mesa directiva nacional única, tal y como lo dejaron claro en un comunicado que publicaron posterior a la declaración de Delgado.

De esto tenemos que dejar en claro la diferencia entre los partidos políticos nacionales y estatales, por eso retomemos la definición al respecto del Instituto Estatal Electoral de chihuahua que los define como <Las agrupaciones políticas estatales son formas de asociación ciudadana que coadyuvan al desarrollo de la vida democrática y de la cultura política, así como a la creación de una opinión pública mejor informada.>

Para poder ser considerados como partidos políticos estatales, tenemos que comprender que desde su concepción, reaccionan a lógicas locales y aunque se pueden adherirse a intereses nacionales la realidad nos está demostrando que el electorado poco a poco está volteando a verlos como una opción, ya que teóricamente al ser partidos que se desarrollan en un ámbito estatal, el recorrido y el trato con la ciudadanía es de primera mano.

Históricamente, el devenir de los institutos políticos estatales ha sido prácticamente bajo la sombra, ya que desde que tenemos elecciones competidas, iniciativas estatales no han logrado contender correctamente; ya que por ejemplo, el primer gobernador no priista emana del PAN y el primer jefe de gobierno del PRD.

A pesar de que han existido movimientos locales fuertes, como es el caso de la COCEI o del MULT en oaxaca, para tener injerencia en la toma de decisiones han tenido que cobijarse bajo el color de alguno de los partidos políticos nacionales. Posteriormente, justo desde estos movimientos locales se dieron cuenta que la cercanía que mantienen con sus afiliados ha generado que sus cotos de poder sean inclusive más fuertes que el de los partidos nacionales en algunas zonas de sus estados, dando pie a que con la formación de sus propios institutos políticos compiten de tú a tú en las elecciones.

Hoy nos enfrentamos como sociedad mexicana a un entorno territorializado, más no fragmentado, en donde los partidos locales e iniciativas ciudadanas nos ofrecen mayores y mejores (en ocasiones) opciones electorales. Hoy podemos observar poco a poco el paso de las opciones nacionales a las opciones territorializadas. Aunque no se puede plantear “el fin de la historia” para las opciones nacionales, si podríamos estar en una antesala.

Afortunadamente, y a diferencia de lo acontecido en las elecciones norteamericanas recientes, el país cuenta con instituciones, cuenta con normativas y particularmente certidumbre ante lo que pueda llegar a suceder, la irrupción de alternativas locales lo único que nos plantea, es que más ciudadanos pueden ser representados y estos institutos formen parte de los contrapesos necesarios en una sociedad democrática como la que aspiramos que sea la mexicana.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

error: ¡El contenido está protegido!