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Bersahin López Opinión

OPINIÓN | La verdadera utilidad de la política

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Coincidencias | Bersahín López López

 

Desde la concepción de una ciudadanía preocupada por los grandes problemas que aquejan a sus hogares, donde el día a día se ha vuelto más difícil, el tiempo electoral ha pasado a segundo o tercer plano, no es parte fundamental de su bienestar y por ende no se encuentra en la prioridad de su análisis, mucho menos en la de su participación. Este error tiene que subsanarse, y es con los ciudadanos participando y comunicando.

 

La política durante décadas se convirtió en una vitrina donde solo algunos podían figurar, se concibió  como una isla apartada de la realidad, donde solo los “iguales” podían cohabitar, se fue alejando de la gran mayoría y se refugio en una pequeña “clase política” privilegiada, que con frivolidad definía el rumbo de quienes participaban en ella y más aun de pueblos y países enteros.

 

Esto ha venido cambiando con el paso de los años, la gran cantidad de información que existe en la vida cotidiana nos permite estar enterados de sucesos que antes pasaban desapercibidos. Esta es la gran oportunidad que el ciudadano tiene para incidir de manera contundente en la toma de decisiones dentro de su entorno y más allá de sus propias fronteras.

 

 

De manera paulatina, la política dejó de ser útil para la gran mayoría de los seres humanos, por eso las manifestaciones de cambio se dan a través de los levantamientos sociales, de guerras, de la polarización en redes sociales y medios de comunicación, frente a este contexto desolador, tenemos la gran posibilidad de devolver la utilidad real a la política, con beneficios y acciones directas.

 

Los políticos “tradicionales”, aquellos que siguen viendo esta actividad  como un cúmulo de beneficios personales, deben ser jubilados con la llegada de más ciudadanos que ocupen esas posiciones de representación política o social, la participación política con lógica y sentido común debe ir ganando espacio suficiente, para transformar con verdad y valores.

 

Es la política útil, lo que debe convocar a los mejores en torno a lo más complejo, pero con posibilidad de éxito conjunto.

 

Las estructuras partidistas del pasado han colapsado, la dinámica de participación política se ha regionalizado, importa más lo cercano, lo que es palpable, de seguir esta tendencia, pronto la razón de existir de partidos políticos nacionales tradicionales habrá terminado, llegaremos al surgimiento de verdaderos proyectos locales que con fuerza y vigor construyan desde los municipios y las comunidades, el proyecto de país que se requiere en pleno siglo 21.

 

La utilidad de la política está en la participación de distintos y en el beneficio comunitario como principal objetivo; la construcción del proyecto de representación política efectiva, se irá delineando desde lo local; no hay árbol frondoso que se haya hecho de las ramas hacia la raíz, el principio esta en el cimiento, en la comunidad, en el ciudadano, en lo local como el principal argumento de un proyecto social y político solido.

 

Estamos inmersos en un proceso de definición electoral, pero realmente la decisión principal está orientada hacia donde queremos construir; nos mueve el pasado, pero nos debe de inspirar el futuro. La línea del tiempo nos marca avanzar, ahí es donde están los ciudadanos, ahí están los proyectos con base social, ahí están todas y todos los que desean construir con valores, identidad y objetivos comunes.

 

Querer regresar a los que cambiamos por la ineptitud de los que elegimos, es una incongruencia, la verdadera opción está en la ciudadanía, en aquellas historias que nos identifican y que también son dignas de representarnos.

 

La política tiene utilidad, es arte, aunque en manos de algunos se ha mercantilizado de más, la participación efectiva no está en fortalecer grandes coaliciones inoperantes o en sumarse ciegamente a proyectos mesiánicos, la utilidad de la política está en la participación consciente y el voto razonado en favor de proyectos viables a mediano y largo plazo, con implicaciones de bienestar colectivo en lo inmediato.

No son los nuevos o los viejos partidos los que nos darán la oportunidad de visualizar cambios concretos en todas las áreas de la vida publica, son las plataformas de participación autenticas, quienes nos den la posibilidad de actuar de manera distinta, las que van a lograr que las cosas cambien de manera contundente.

 

La política debe encontrar cabida en cada hogar como una forma de reflexión y de participación efectiva, debe incubarse en cada ciudadano que necesita cambiar su realidad, la incorporación de distintos es una posibilidad de enriquecer las visiones y obtener mayor cantidad de soluciones a problemas que vivimos en el día a día, la pluralidad en la toma de decisiones dignificará nuestro vivir.

 

No es juntarnos todos contra uno, para luego actuar como ese uno, lo que nos va a permitir tener mejor legislación o políticas publicas adecuadas, es la participación plural, libre, autentica, la que permitirá que juntos reescribamos la historia política, la que nos pondrá un paso adelante de lo tradicional, para darle utilidad a la política y con esto gobernar, representar, pero sobre todo, vivir en una sociedad sana y equilibrada, lo demás se dará en las nuevas luchas, bajo distintos contextos y mejores escenarios, pero lo importante es avanzar.

 

 

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