Reconstrucción con rostro de mujer

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NOTA/CÍO

Al pie del comal, entre leña, masa, piedras, en un cuarto cubierto de lamina y carrizos, las mujeres en el Istmo todos los días buscan la manera de sobrevivir, de alimentar a sus hijos, esposos, familia, a todos los que dependen de su trabajo diario, con la venta de tortillas, totopos, queso, la mujer istmeña contribuye fuertemente en la economía familiar.

Muchas de esas herramientas de trabajo, quedaron destruidas en el pasado terremoto no solo en Juchitán, Ixtaltepec, Xadani, Unión Hidalgo, San Blas Atempa, Ciudad Ixtepec, sino en todos los municipios de la región, con preocupación pero sin tiempo para lamentaciones estas mujeres ponen su esfuerzo, empeño y trabajo diario en reconstruir sus herramientas de trabajo, sorteando un sin fin de problemas pero con el objetivo invariable de seguir siendo el sostén de la economía familiar y regional.

Madres de familia, profesionistas, amas de casa,  vendedoras en el mercado, estudiantes, la mujer istmeña no solo se caracteriza por sus trajes que lucen en sus festividades, por las joyas exuberantes que portan, por su carácter que hace frente a las más duras adversidades, sino por su esfuerzo diario, por la inteligencia para el comercio, su viveza para multiplicar insumos y ganancias; ellas serán parte fundamental en la reconstrucción de sus pueblos.

Las afectaciones por los distintos sismos se dieron en distintas regiones del Estado, el Istmo ha sido la que más cobertura mediática ha tenido, pero en la mixteca, en los mixes, en la costa, en valles centrales, el trabajo de la mujer es de suma importancia para el re impulso a la economía estatal, la tenacidad, constancia e inteligencia, son atributos de la mujer oaxaqueña en lo general y particularmente en el istmo conservan una dinámica de participación social más acentuada.

La inclemencia del clima, lo adverso de la contingencia, la falta de apoyos adecuados, no son obstáculo para que la mujer istmeña se ponga de pie y con sus propias manos comience a reconstruir lo que tantos años de sacrificio le costo edificar, son pieza fundamental en el quehacer diario de la región y en estos momentos son importantes para una recuperación rápida, permanente, solida.

Con la característica propia de hablar de frente y sin tapujos, las mujeres han exigido a todos los políticos y gobernantes que pisan la zona, que se “pongan a trabajar”, que no las engañen porque sino ellas serán las primeras en reclamar la burla o falta de apoyo. Solidarias como orgullosas, trabajadoras como fiesteras, la mujer en el istmo es un claro ejemplo de que cuando alguien se lo propone puede alcanzar las metas y objetivos.

En esta ocasión la tarea es difícil, pero no habrá manera de detener  el ímpetu de la mujer istmeña, será una gran muestra de que la voluntad supera siempre a cualquier adversidad.

 

 

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