Rodrigo Islas Brito
El presidente Andrés Manuel López Obrador inició su regreso a sus mañaneras de siempre del 2020 asegurando que este será un año en que le irá bien al país, luego hizo acopio de su capacidad de no meterse en lo que no quiere que le importe.
Como el informe interno de la iglesia católica vaticana que se hizo público hace uno días y que dice que hoy el Vaticano acepta lo que ya el mundo tiene décadas de saber. Que el fallecido padre Marcial Maciel, cura fundador de los Legionarios de Cristo, uno de los grandes movimientos del cristianismo romano, y sus curas cómplices eran pederastas violadores en serie.
Según lo que las conservadoras cifras vaticanas admiten desde 1941 hasta hoy 175 menores fueron víctimas de abusos sexuales cometidos por 33 de los sacerdotes del citado grupo político religioso, donde al menos 60 víctimas fueron directamente violadas por Maciel, cuyos crímenes fueron ocultados, protegidos, defendidos y perpetuados por el silencio católico y papal.
A este tema de crímenes sexuales dados por buenos por una iglesia universal e impune, AMLO respondió que no es conveniente que él como presidente del país donde se cometieron esos crímenes opine sobre el tema, aunque eso sí, si hay denuncia de eso ante un ministerio público, su gobierno actuará en consecuencia.
Dijo que este tema se debe “buscar que se debata, discuta, analice, reflexione en otros ámbitos, en el que el presidente de México no se inmiscuya en estos asuntos”, asegurando que lo suyo será el ser respetuoso de todas las religiones y de los no creyentes. Sobre lo que señaló que a él si le dio mucho gusto que ayer el Papa Francisco se disculpara al día siguiente de que en un acto religioso le profiriera un manotazo a una mujer que pretendía demandar su atención.
En el mismo discurso de no intervención, Obrador abordó el tema de Sonora y la autorización que diputados de Morena hicieron para que el gobierno de la priista Claudia Pavlovich adquiera una deuda de 1300 millones de pesos, contradiciendo con esto la política de austeridad y no más endeudamiento del gobierno federal obradorista.
“Los estados son autónomos, soberanos”, dijo Amlo asegurando que las entidades del país deben seguir los lineamientos de austeridad exigidos por su administración, pero no se les puede obligar. A lo que aseguró que aun así hoy en ninguna parte del país se puede permitir que funcionarios públicos compren carros nuevos, y que estos mismos funcionarios deben saber que ya no pueden andar más por los caminos del nepotismo, el influyentísimo y la corrupción. “Se debe denunciar constante lo que se considere correcto”, dijo.
Luego ponderó que no es culpa total de muchos de los estados del país estar hoy tan endeudados pues en sexenios anteriores era la misma Secretaría de Hacienda y Crédito Público la que mediante un programa de obras los invitaba y casi los envolvía para endeudarse a destajo.
Destacó que hoy existe ya El Instituto de Salud para el Bienestar sustituye a lo que antes era el Seguro Popular , para el cual no hacer falta estar inscrito para recibir atención médica y medicamentos gratuitos, con lo cual se busca que esta atención cada vez sea mejor.
“No se pueden resolver los problemas de atención médica que hay en el país con una ley”, dijo Amlo, asegurando que estas mejoras tienen que ver con que haya más doctores, especialistas y camas. Del nuevo programa de atención médica el mandatario dijo que este se da hoy en Unidades médicas rurales, Centros de Salud y Hospitales públicos, por lo que para el 2020 el presupuesto para salud se incrementó en cuarenta mil millones de pesos en el que se contemplan el equipamiento y conclusión de hospitales abandonados en obra negra.
“No hubo impuestos en términos reales y este año tampoco, no aumentó la deuda pública y este año tampoco va a aumentar”, dijo después el mandatario. “Se demostró que no hace falta aumentar impuestos y que haya gasolinazos y no hace falta endeudar al país para financiar el presupuesto público”, agregó.
Dijo que en 2019 no hubo impuestos en términos reales y este año tampoco pues no aumentó la deuda pública y este año tampoco va a aumentar. De sus propósitos para este año definió al consolidar el gobierno y que en diciembre se hayan establecido “las bases de la transformación de México”.
“Yo pedí a los mexicanos un año más, el 1 de diciembre de este año quiero informar que ya se establecieron las bases de la cuarta transformación y voy a trabajar con ese propósito, lo que haga falta para entregar buenas cuentas el 1 de diciembre”, expresó.
“Quiero que le vaya muy buen a los pobres, que no sufran, que le vaya bien al pueblo y que al mismo tiempo podamos ir serenando al país, que nuestros problemas que se van a presentar este año los podamos resolver sin que haya pérdidas de vidas humanas y que también sea benévola con nosotros la naturaleza para que no tengamos que padecer de ninguna tragedia, esos son mis deseos para que estemos contentos y en paz”, informó Andrés Manuel López Obrador.