Redacción
El Sistema Penitenciario de España no tiene constancia del presunto mal estado de salud del exdirector de Petroleos Mexicanos, Emilio Lozoya, como informó en su comunicado oficial la Fiscalía General de la República en México.
Lozoya llegó a México en la madrugada del viernes, sin embargo, cuando sería trasladado a las instalaciones del Reclusorio Norte, le fueron detectados problemas de salud y fue llevado a un hospital privado.
Fuentes penitenciarias de España dijeron a Animal Político no tener constancia de que Lozoya tuviese algún padecimiento.
Estas fuentes explicaron que a todos los presos se les hace una revisión de su estado de salud desde el momento en que ingresan a prisión. Y que, a partir de ese entonces, tienen derecho a la atención médica cuando lo necesiten, o cuando lo pidan, puesto que hay doctores de manera permanente en las prisiones españolas.
En el caso de que los internos requieran de tratamiento especializado se les traslada a un centro de salud fuera de la prisión, o a un hospital. Incluso, los presos que quieran tener asistencia médica privada dentro de prisión, también pueden solicitarlo.
Las fuentes apuntaron que Emilio Lozoya, como cualquier otro preso en el sistema penitenciario español, tuvo acceso al derecho de una atención sanitaria permanente.
La familia del extraditado pidió, y se le autorizó, que un médico particular hiciera también una revisión, en la que encontró los mismos síntomas. En razón de lo anterior, se ordenó su traslado a un hospital.
El ex titular de Pemex deberá enfrentar un par de procesos penales, uno de ellos por los delitos de lavado de dinero, cohecho y asociación delictuosa, en torno al caso Odebrecth, mientras que el otro será por lavado de dinero, en el caso de Agronitrogenados.