Luego de 40 años de operar con instalaciones “temporales” se plantea el rescate del puerto petrolero y comercial Salina Cruz, con una inversión de 9 mil 698 millones de pesos en su primer etapa, de acuerdo con un análisis costo beneficio del proyecto del gobierno federal.
El documento emitido por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) señala que el proyecto ayudará a mover combustibles por toda la franja del Pacífico, y aunque el sistema actual “provisional” brinda el servicio, éste es más caro, poco eficiente y de un riesgo elevado para el medio ambiente y trabajadores.
Hace hincapié en que Salina Cruz es un punto estratégico para los planes logísticos y comerciales que Pemex tiene en los próximos años, relacionados con el corredor interoceánico que el gobierno federal está desarrollando en el Istmo de Tehuantepec.
La operación marítima de Pemex es la más importante de este organismo en la costa mexicana del Pacífico. De Salina Cruz se abastece gran parte de los petrolíferos (gasolinas, diésel, turbosina y combustóleo) que consume esta franja de México. “La operación portuaria en estas condiciones preliminares y un poco precarias ha sido más costosa y menos eficiente, y con riesgos elevados tanto para el medio ambiente como para los trabajadores involucrados”, señala el estudio.
La SCT explica que con el incremento de la producción petrolera, así como el suministro de combustibles de las refinerías de Salina Cruz, de Minatitlán y en el futuro Dos Bocas, la operación del sistema actual de carga-descarga tendrá que ampliarse significativamente.
Milenio