Redacción CIO
Edgar Valdez Villarreal, alias ‘La Barbie’, no sólo era narcotraficante, pues de 2008 a 2010 fue infiltrado de la DEA, explica la periodista Anabel Hernández como parte de una investigación especial.
Las pruebas son documentos judiciales que fueron recabados durante las pesquisas hechas por Hernández sobre el juicio que Genaro García Luna enfrenta un juicio en la Corte de Nueva York.
«Un documento judicial en la Corte de Distrito Norte en Atlanta, Georgia, revela que de 2008 a 2010 el narcotraficante dio información a la oficina de la DEA, en San Antonio, Texas, del FBI, en McAllen, y a las oficinas del FBI ubicadas en la embajada de Estados Unidos en México a través de una tercera persona».
El documento fue clasificado durante dos años, manteniéndolo en reserva, hasta los primeros meses del 2020.
El trabajo de «La Barbie» para las dependencia estadounidenses reveló la corrupción de altos funcionarios del gobierno de México y como éstos compartían la información con el Cártel de Sinaloa y Los Beltran Leyva.
Entre la información entregada por el gobierno de México a los cárteles del narcotráfico fue «la identidad, fotografía y ubicación de agentes de la DEA que trabajaban encubiertos en diversas partes del territorio mexicano».
«Otra de las colaboraciones de Valdez Villarreal con el gobierno de Estados Unidos fue proporcionar información que derivó en el operativo llevado a cabo por la Marina en diciembre de 2009 en el cual fue abatido Arturo Beltrán Leyva».
Edgar Valdez Villarreal a quien apodan La Barbie, originario de Laredo, Texas, es conocido en México por haber sido un narcotraficante sanguinario, cruel y temerario. Nacido en 1976, apenas tenía 18 años cuando fue acusado de su primer crimen en Estados Unidos. Antes de los 30 años ya estaba enrolado en el narcotráfico a gran escala en México y formaba parte de las filas del conglomerado de cárteles llamado La Federación, en particular pertenecía al clan de los hermanos Beltrán Leyva.