Línea 12: Graves fallas estructurales y omisiones gubernamentales, concluye The New York Times

Share

 

Redacción

El The New York Times publicó este domingo una investigación sobre el colapso de un puente de la Línea 12 del Metro, ocurrida el pasado 3 de mayo, que dejó un saldo de 26 muertos y decenas de heridos, concluyendo que la tragedia se suscitó por graves fallas estructurales

El diario internacional señaló que la raíz de las omisiones podrían afectar al secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón y al empresario Carlos Slim, propietario de Grupo Carso y uno de los hombres más ricos del mundo.

Recuerda que Ebrard era el jefe de gobierno de la capital cuando se construyó la nueva línea del metro y que la empresa de Slim “llevó a cabo el tramo de la línea que colapsó”.

The New York Times asegura que tomó miles de fotografías del sitio del siniestro y que compartió las pruebas con varios ingenieros expertos que llegaron a la misma conclusión: “los pernos metálicos que eran cruciales para la solidez del viaducto —y que servían como base de toda la estructura— parecen haber fallado debido a soldadura deficiente, falla grave que probablemente causó el choque”.

El periódico cita a fuentes del gobierno capitalino con conocimiento de las investigaciones oficiales, que señalan que ésta es una de las principales explicaciones del colapso. “Explicación que resalta un patrón de oportunismo político y obras descuidadas durante la construcción del metro”, agrega.

Menciona que al estar soldados en el acero y revestidos de concreto, los pernos creaban una estructura mucho más fuerte que ambos materiales de forma individual, por lo que la solidez de la vía dependía de ello. Sin embargo, las soldaduras fueron demasiado débiles.

Un error fue que no se retiraron los anillos de cerámica a su alrededor que tenían la función de sostenerlos en la instalación.

Tras la revisión de la documentación, gubernamental y de empresas privadas, el periódico asegura que se encontró con más de una década de advertencias y alertas de seguridad previas al desplome.

Atribuye a la prisa de que la obra se concluyera antes de que Ebrard abandonara la jefatura de gobierno en 2012, un proceso frenético de construcción que produjo fallos desde el inicio; resalta que las autoridades federales encontraron que el gobierno de la Ciudad de México autorizó trabajos “de mala calidad” y que su certificación se produjo una hora antes de su inauguración, pese a que faltaban por completar miles de piezas de trabajo, como señaló en 2014 la Asamblea Legislativa de la ciudad.

Tras el sismo del 19 de septiembre de 2017, el gobierno de Miguel Ángel Mancera encontró “fallos en la construcción original del tramo hecho por la empresa de Slim, entre ellos destaca el vaciado incorrecto de concreto y componentes de acero faltantes, según un informe gubernamental de 2017 que hasta ahora no se había difundido”.

Cuando en 2014 el entonces director del Metro, Joel Ortega, tomó la decisión de cerrar un tramo de la Línea 12, comentó “que casi el tren estaba flotando sobre la vía”.

En su reporte, el periódico recuerda la compra de trenes incompatibles con la vía, lo que produjo un golpeteo constante a la misma. Igualmente destaca que al año siguiente de su certificación, los auditores realizaron un informe en el que se dio testimonio de piezas fisuradas y rotas, vías deformadas y una presión incesante en la estructura, lo que llevó a su cierre temporal hasta 2015.

La investigación señala que un informe del gobierno capitalino tras el sismo de 2017 indicó “fallas estructurales” como faltantes de componentes de acero y mala colación del concreto.

Menciona que en 2009, auditores del gobierno federal documentaron en un informe “trabajos mal ejecutados y sin pruebas de control de calidad”.

Otro fallo fue que no se tuvo un proyecto ejecutivo antes de la construcción. Muchos de los ingenieros que trabajaron en la construcción de la Línea 12 señalaron al diario que en los proyectos de gran envergadura en los que habían trabajado, tanto en México como en el extranjero, empleaban proyectos ejecutivos desde el inicio.

Por último, el diario destaca que Carso participa actualmente en la construcción del Tren Maya y que algunos ingenieros de la obra dicen “que enfrentan problemas similares a los que se presentaron cuando construyeron el metro que colapsó”.