Álvaro Morales
II de II Partes
En dos de los primeros tres años del gobierno del priista Alejandro Murat Hinojosa, el Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) registró caídas de más de dos puntos porcentuales; la primera, de -2.36 por ciento en 2017, durante su primer año de mandato, y, la segunda, de -3.11 por ciento, durante 2019 en lo que es hasta el momento la última medición publicada por las autoridades.
Sumadas ambas variaciones, la economía de Oaxaca acumuló una caída de -5.47 por ciento, aunque el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indicó que en 2018, en el segundo año de ejercicio de la actual administración, el PIBE reportó un alza de 4.08 por ciento, lo que, por tanto, arrojó un balance de -1.39 por ciento en tres años.
Por su parte, el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), también elaborado por el INEGI, resaltó que durante los primeros 18 trimestres del actual gobierno local, en 11 de ellos la economía de Oaxaca reportó pérdidas e incluso caídas sobre caídas, en rachas negativas que se llegaron a extender durante casi dos años, mientras que en los siete trimestres restantes se documentaron crecimientos o recuperaciones económicas.
Datos contrastan con discursos
Las cifras proporcionadas por el ITAEE y el PIBE contrastan con el discurso mantenido durante la última semana por el gobernador Murat, en torno a que Oaxaca es una de las entidades del país con el mayor crecimiento económico, con un alza de 4.5 por ciento anual.
“Oaxaca es el estado que más crece del país, primero; segundo, es el estado que más reduce la pobreza del país; tercero, es el noveno estado con mayor seguridad en el país”, sostuvo el mandatario, en una entrevista divulgada la semana pasada por un rotativo, en la que el funcionario resaltó el crecimiento de la economía estatal.
“Eso se debe a un esfuerzo de más de 100 obras que estamos realizando hoy en el gobierno. Tengo que reconocer que lo estamos haciendo de la mano del gobierno federal porque somos un equipo y el equipo se llama Oaxaca”, dijo el gobernante, en otra entrevista concertada y en la que abordó el mismo tema.
Para sostener su discurso, el Gobernador oaxaqueño se basó en los resultados publicados por el ITAEE el 29 de abril de 2021 sobre las condiciones económicas reportadas durante el último trimestre de 2020 (octubre-noviembre-diciembre) donde Oaxaca, según el documento, logró una mejoría de 4.5 por ciento en comparación con el mismo trimestre de 2019.
A partir de ese dato, la autoridad oaxaqueña ha afirmado que el estado mantiene uno de los mayores crecimientos económicos del país, aun en medio de la pandemia de Covid 19.
Rachas y rachas negativas
Sin embargo, el ITAEE precisó que el mejoramiento financiero reportado en abril de 2021 llegó después de siete trimestres o, lo que es igual, un año con nueve meses, de pérdidas económicas consecutivas para Oaxaca.
Primero, en su reporte histórico, el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal ajustó a 3.0 por ciento el crecimiento de Oaxaca observado durante el cuarto trimestre de 2020 y, luego, pormenorizó la evolución que ha mantenido el estado desde 2004, durante los últimos tres sexenios.
Sobre la actual administración, el ITAEE indicó que durante el primer trimestre de 2017, primer año del gobierno actual, la entidad acumuló una recuperación económica de 0.3 por ciento, después de cuatro trimestres consecutivos de pérdidas durante el último año de gobierno de Gabino Cué Monteagudo.
Sin embargo, aquel buen comienzo económico no pudo ser mantenido y durante el segundo trimestre de 2017, la administración muratista sufrió su primer revés, con una caída de -4.5 por ciento; la mala racha se prolongó al tercer trimestre del mismo año, con una precipitación de -4.3 por ciento, y continuó durante el cuarto trimestre con otra caída, ésta, de -1.0 por ciento.
En 2018, un año promisorio, el desempeño económico reportó recuperaciones, resaltó el ITAEE: durante el primer trimestre de aquel periodo, Oaxaca tuvo un crecimiento de 2.6 por ciento en comparación con el primer trimestre de 2017; durante el segundo trimestre de 2018, la recuperación fue de 5.6 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2017 y en el tercero se observó una recuperación de 4.9 por ciento; finalmente, en el cuarto trimestre de 2018, el estado cerró con un incremento de 3.3 por ciento.
Una vez concluido el 2018, Oaxaca entró en una caída sostenida que se prolongó durante siete trimestres; es decir, prácticamente dos años: así, en el primer trimestre de 2019, la entidad sufrió una contracción económica de -2.2 por ciento; en el segundo, una de -3.4 por ciento; en el tercero, una de -1.7 por ciento y en el cuarto, otra de -5.1 por ciento.
En 2020, la entidad comenzó el primer trimestre con una nueva caída económica, ésta de -1.6 por ciento en comparación con el primer trimestre de 2019, y en el segundo trimestre de 2020, la contracción fue de -17.5 por ciento, una cifra histórica atribuida a la pandemia de Covid 19 y al comienzo del confinamiento social.
Con la tendencia negativa del año anterior y la provocada por la pandemia, en el tercer trimestre de 2020, Oaxaca cayó económicamente -5.2 por ciento y finalmente, entre octubre, noviembre y diciembre la economía tuvo una recuperación de 3.0 por ciento (primeramente dada a conocer como 4.5 por ciento), cifra, la última, en la que se ha basado el gobierno local para afirmar que el estado ha mantenido un crecimiento estable, a pesar de que se trató de un solo periodo.
En lo que corresponde al primer trimestre de 2021, el ITAEE reportó una recuperación de 0.9 por ciento en comparación con el primer trimestre de 2020.
“El Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal brinda información de corto plazo que permite ofrecer un panorama de la evolución económica de las 32 entidades federativas que conforman el país.
“Los datos se presentan en Índices de Volumen Físico (2013=100), con sus respectivas variaciones anuales, acumuladas y contribuciones, con respecto a la variación nacional, en tres grupos de actividades económicas: Primarias, Secundarias y Terciarias”, explicó el INEGI.
En términos llanos, el ITAEE analiza el desempeño de las actividades económicas de las 32 entidades del país en periodos de tres meses y las repercusiones de éstas en el crecimiento o decrecimiento económico estatal y nacional.
Dos caídas del PIBE en tres años
Mientras tanto, el INEGI también reportó que el Producto Interno Bruto de Oaxaca (PIBE) sufrió contracciones en dos de los primeros tres años del actual gobierno.
En 2017, indicó, el PIBE cayó -2.3 por ciento, en lo que fue el segundo año consecutivo de pérdidas, después de que en 2016 también se reportara una cifra negativa (-1.54).
El organismo autónomo federal refirió que la tendencia de 2017 estuvo ligada con una caída de -16.3 puntos porcentuales en las actividades secundarias: minería, producción de energía e industria.
Mientras tanto, en lo que corresponde a 2019, la entidad reportó que el Producto Interno Bruto de Oaxaca se redujo -3.11 por ciento, producto de las caídas de 1.99 por ciento observada en el sector primario (agricultura, la ganadería, la apicultura, la acuicultura, la pesca, la minería, la silvicultura y la explotación forestal); de -12.3 por ciento en el sector secundario y de 0.03 por ciento en el sector terciario (salud, educación, turismo y comercio, entre otros servicios).
Sobre la evolución del valor del PIBE se indicó que en 2016, éste ascendía a 256 mil 580 millones de pesos; en 2017, descendió a 250 mil 518 millones de pesos; en 2018, fue de 260 mil 740 millones de pesos y en 2019, de 252 mil 621 millones de pesos.
En 5 años, 10 mil 700 empleos formales; se necesitan 34 mil al año
Por su parte, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del gobierno federal (STyPS) reportó que el número de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tuvo un incremento de 10 mil 752 ciudadanos oaxaqueños en cuatro años y medio de la actual administración.
La dependencia informó que en diciembre de 2016, al comienzo del actual gobierno, el estado mantenía un padrón de 202 mil 973 trabajadores registrados ante el IMSS, de los cuales 177 mil 246 correspondían a empleos permanentes y 25 mil 727 a empleos eventuales.
En la actualidad, cuatro años con ocho meses después, la Secretaría indicó que, en julio de 2021, Oaxaca mantenía un registro de 213 mil 725 trabajadores con Seguridad Social; es decir, un incremento del 5.2 por ciento, uno por ciento al año.
Al respecto, la plataforma México, ¿Cómo Vamos? del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señaló que para garantizarle el acceso a su población a una vida digna, las autoridades estatales deberían mantener una tasa de al menos 17 mil puestos laborales formales creados en seis meses.
En ese sentido, indicó que Oaxaca se mantenía en julio en semáforo rojo con una pérdida de mil 443 plazas de trabajo formal que permanecían inscritas ante el IMSS.
“Si bien el registro de empleos formales afiliados al IMSS representa solo una parte de la totalidad de los puestos de trabajo con prestaciones de ley, ésta es una proporción lo suficientemente grande como para hacer una aproximación del comportamiento de este indicador”, explicó la plataforma.
“Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, al cuarto trimestre de 2020, el 81.6 por ciento de quienes tienen un empleo formal son derechohabientes del IMSS”, precisó.