Adrian Virgen Miranda/Notimex
La señora Natividad Méndez Rayón es una de las cincuenta pacientes que fueron atendidos por la clínica denominada ‘Instituto de Salud Visual (ISVI)’ de la ciudad de Cancún, Quintana Roo, donde tres perdieron totalmente un globo ocular y dos más perdieron la vista por una infección post operatoria.
Todo eso es lo que recuerda doña Natividad después de que le mal realizaran una intervención quirúrgica para quitarle las cataratas.
A través de una campaña de operación de cataratas lanzada por la fundación de la empresa Cinépolis, estas personas llegaron a la clínica contrata para que recibieran la cirugía sin imaginar que perderían la visión.
La fundación ‘No más negligencias médicas’, desde que conoció el caso de estas cinco personas, las ha cobijado para que, al menos dos de ellas, tengan prótesis para evitar que las víctimas se quedaran sin el globo ocular a consecuencia de una operación mal aplicada.