Agencia Notimex
El secretario de Asuntos Exteriores de Reino Unido, Boris Johnson, dijo ayer que era muy probable que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, haya tomado la decisión de usar una toxina de grado militar para asesinar a un exespía ruso en territorio británico.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, negó de inmediato esas acusaciones de forma vehemente. “Cualquier referencia o mención a nuestro Presidente en este contexto no es otra cosa que una violación escandalosa e imperdonable de las reglas diplomáticas”, advirtió.
Serguéi Skripal. y su hija Yulia fueron encontrados inconscientes el 4 de marzo en un parque de la ciudad inglesa de Salisbury. Según Reino Unido, fueron envenenados con la sustancia tóxica Novichok, desarrollado por la extinta Unión Soviética.
Según el diario británicoThe Daily Telegraph, la sustancia neurotóxica con la que se envenenó a Skripal pudo haber sido colocado en una maleta de su hija.
En respuesta a la decisión de May de expulsar a 23 ciudadanos rusos que, según Londres, trabajaban como espías encubiertos en la embajada británica, el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, dijo ayer que su país responderá con una medida similar.
En tanto, según la agencia de noticias RIA Novosti, que citó al embajador ruso en Gran Bretaña Alexander Yakovenko, sus diplomáticos abandonarían Londres el 20 de marzo.
Rusia negó cualquier implicación y calificó a Reino Unido como una potencia postcolonial inestable por el Brexit, e incluso sugirió que Londres fabricó el ataque en un intento de fomentar la histeria antirrusa.