Miguel Ángel Maya Alonso
Las condiciones de inseguridad y violencia en Oaxaca han empeorado en los últimos años debido a los procesos sociopolíticos como la gran desigualdad y pobreza en la que vive su población, los deficientes mecanismos para la protección de los derechos de los pueblos indígenas, así como la continuidad de un sistema político tradicionalmente autoritario.
En este marco han proliferado la conflictividad social, la criminalidad ligada al tráfico de drogas y diversas formas de violencia contra la población vulnerable como los pueblos indígenas y las mujeres, así lo revela el estudio Seguridad pública y justicia en Oaxaca. Políticas inconclusas para una entidad en conflicto, del Instituto Belisario Domínguez, dependiente del Senado de la República.
El diagnóstico publicado en la biblioteca digital del Senado de la República, destaca que las acciones llevadas a cabo por el estado para atender esta situación han sido muchas, pero sus resultados están muy lejos de ser satisfactorios.
También concluye que la política policial deja ver diferentes obstáculos que impiden la consolidación de cuerpos de seguridad pública profesionales y respetuosos de los derechos de las personas.
“La raíz de estos problemas se encuentra la ausencia de una ruta clara, tanto a nivel federal como estatal, sobre qué es lo que se busca de estas instituciones y los mecanismos que serán la base de su transformación”, afirma la publicación.
La emisión de normativas y las capacitaciones policiales no han logrado consolidarse como un marco normativo efectivo para la práctica de los policías, esto se observa en el uso desmesurado de la fuerza policial para el procesamiento de la conflictividad social, el cual, ha sido causante de múltiples violaciones a los derechos humanos.
Además, en las políticas de prevención no se ha hecho nada, sentencia el estudio, “parecería ser que las acciones llevadas a cabo son solo accesorias y no se plantean como una verdadera alternativa para mejorar las condiciones de seguridad pública. La falta de sistematicidad en su implementación y la ausencia de información precisa hacen muy difícil conocer su impacto, o bien, ofrecer recomendaciones para mejorar lo que se ha hecho”.