Una escuela primaria del municipio indígena de Santa María Quiegolani, en la Sierra Sur de Oaxaca, retomó las clases presenciales este miércoles, luego de que la entidad pasó a semáforo de alerta verde por la pandemia el pasado lunes.
El retorno a las aulas fue un acuerdo y compromiso tomado por la comunidad y el profesorado, con dos objetivos, evitar mayor atraso escolar y al mismo tiempo establecer todas las medidas necesarias para evitar un brote de covid-19 en la localidad.
La escuela primaria bilingüe Gustavo Díaz Ordaz, a la que asisten 107 alumnos, fue apoyado por un grupo de empresarios que ayudaron al mejoramiento de baños, que tiene óptimo uso de agua potable, además de que se les entregaron herramientas tecnológicas y se otorgaron uniformes a los alumnos.
Nuestra escuela es la primera en el país en regresar a clases presenciales, como ejemplo en la utilización de tecnologías e internet como un derecho de las y los niños en su formación académica.”, dijo Abel Cruz, director de la escuela.
Santa María Quiegolani, en Oaxaca
Los maestros se consideran dentro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), pero no pertenecen a la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que ha rechazado volver a clases presenciales.
Mientras que el director del Instituto Estatal de Educación Pública (IEEPO), Francisco Ángel Villarreal, aclaró que la condición para que haya clases presenciales en Oaxaca es que haya semáforo verde permanente y que haya un consenso con padres de familia y maestros para organizar el regreso a las actividades escolares en las aulas.