Una antorcha, una marcha y una esperanza

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Miguel Ángel Maya Alonso

Los pies de Juliana, acostumbrados a la tierra y a las piedras del pueblo, esta vez pisa el asfalto; protegidos por unos viejos huaraches, además de gruesas uñas y poderosos callos, el destino está a la vista, aunque la mujer de más de 50 años no sabe a ciencia cierta hacia donde se dirige.

El contigente, ni muy grande ni muy pequeño, mil 500 personas aproximadamente, comenzó la marcha a las 10:00 horas en el Monumento a Juárez, al oriente de la ciudad de Oaxaca. Con banderas rojas y al grito de “a luchar, a luchar”, los integrantes del Movimiento Antorcha Campesina “mostraron su fuerza”.

Con el reboso en la cabeza Juliana, camina silenciosa, aunque a su alrededor hay de todo menos calma; los rayos del sol a las 11:00 horas pegan con fuerza, ella es integrante de esta organización, “hay que apoyar”, dice.

“Compañeros, muestren su educación, esta es una manifestación pacífica”, se escucha en los aparatos de sonido, “lean los papeles que les dimos para no dar razón a los medios de comunicación para atacarnos”.

El destino es Ciudad Administrativa, en donde los empleados ya se acostumbraron a las manifestaciones y a veces, a saltarse la barda para poder salir. Aquí, el escenario está listo y los oradores también.

Juliana busca refugio de los rayos del sol, la falda floreada que usa es una más de entre sus compañeras, escucha con atención pero no hace ni la más mínima mueca, para ella, Antorcha Campesina a sustituido al gobierno, ellos son ahora, los que rigen su forma de vida, políticamente hablando.

“Queremos audiencia con el secretario general de gobierno, Héctor Anuar Mafud Mafud, para que cumpla con los acuerdos”, grita uno de los oradores, quien insistía en la manifestación pacífica, “no queremos dinero, queremos obras”, prosigue.

Cada vez más pequeña en la multitud, Juliana hace el intento de aplaudir, imitando al contingente mientras la audiencia fue concedida; hay un momento de espera, que para Juliana ha sido eterno.

Como lo prometieron, los manifestantes permiten la entrada y salida del personal de Ciudad Administrativa.

En el escenario inicia el programa cultural, sobre todo bailes de diversas regiones del estado.
Sin una explicación clara de los acuerdos alcanzados, el mitin termina.

Para Juliana es hora de regresar al pueblo, uno de los tantos de Oaxaca, ahí seguirá esperando las obras, pero ahora no del gobierno, sino de Antorcha Campesina.