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“Al poder no le conviene reflejarse en nosotras”: El Paro va aunque el presidente se ponga a vender cachitos

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Rodrigo Islas Brito

Nada bien ha sido recibido entre mujeres y colectivos feministas y no feministas la noticia dada en su conferencia mañanera de hoy por el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, sobre que los boletos para la rifa del valor monetario del avión presidencial iniciaran su venta este lunes nueve de marzo, justo en la misma fecha en el que el Paro Nacional de Mujeres “Un día sin nosotras”, planeado para visibilizar las funestas consecuencias que hoy tiene la violencia de género en nuestro país , se llevará a cabo.

Ha sido el colectivo feminista Brujas del Mar, autoras del llamamiento original para el Paro de Mujeres, y sobre quienes defensores del actual régimen han esparcido acusaciones de obedecer subrepticiamente a intereses de panistas enemigos políticos de Obrador, las primeras en lanzar una sola pregunta abierta al presidente de México: “¿A cuánto el cachito de madre?”.

Tenor en la que mujeres que marcharan el ocho de marzo, día internacional de la Mujer, y pararan el nueve, también han comentado su decepción al ver como un presidente elegido popularmente en las urnas es tan claro en su estrategia para que el día del paro nacional se hable otra cosa y se ignoren las razones de violencia de genero estandarizada contra las mujeres en este país que han llevado a que este sea finalmente organizado.

Colectivos de mujeres han estado compartiendo desde que se dio la noticia de que “el presidente más feminista de la historia de México” (según como lo bautizaron alguna de sus colaboradoras más cercanas de su gabinete) arranca su magno sorteo el mismo día que “Un día sin nosotras”, estadísticas del Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI) que dan cuenta del estado de las cosas que ha llevado a que esta semana las mujeres en este país concentren dos días a marchar y a irse a huelga.

Bajo el precepto de que  hombres y mujeres reciben y ejercen violencia y nadie afirma lo contrario, los mensajes explican que sin embargo está en México se recibe y se ejerce de forma diferente, así lo comprueban sus respectivas cifras respecto de las víctimas de delito:

Violencia intrafamiliar, 76% de las víctimas son mujeres. Abuso sexual, 75% de las víctimas son mujeres. Hostigamiento sexual, 80% de las víctimas son mujeres. Violación sexual, 80% de las víctimas son mujeres. Incesto, 91% de las víctimas son mujeres. Rapto, 92% de las víctimas son mujeres. Acoso, 90% de las víctimas son mujeres. Homicidio, 74% de las víctimas son hombres.

Después, a propósito de  los números de las personas imputadas o procesadas por los delitos anteriores los resultados dan cuenta de una realidad machista ineludible pues en violencia intrafamiliar, el 82% de los imputados son hombres, en abuso sexual, 93% de los imputados son hombres, en hostigamiento sexual, 95% de los imputados son hombres, en violación sexual, 90% de los imputados son hombres, en incesto, 64% de los imputados son hombres, en rapto, 86% de los imputados son hombres, en acoso, 88% de los imputados son hombres, en homicidio, 90% de los imputados son hombres.

Los colectivos mencionan que conocer este tipo de estadísticas invita a poner atención en el hecho de poner los ojos en la perspectiva de género de la violencia nos ayuda como sociedad  a entender de qué tipo de comportamientos estamos siendo víctimas y cómo estamos ejerciendo esta violencia, y por qué un paro nacional de mujeres se torna tan importante para visualizar que la violencia contra la mujer es un mal estructural que se debe empezarse a erradicar ya.

“Obrador simplemente no puede con la idea de que alguien o algo lo cuestione. De que alguien o algo lo llame a cuentas. Menos si es alguna. Mucho se dijo hace unos días, este paro no se trata de usted presidente. Pero no, ahí va el señor a decirle al país que sí, que si se trata de él. Que cualquier acción para reclamar igualdad, justicia y garantías para nuestras vidas, no solo es sobre él, sino que contra él”, considera Melina, de no más de 30 años, quien no da su nombre real pero comparte que formará parte de alguna de las tres marchas de mujeres que se harán en Oaxaca el próximo ocho de marzo.

La chica cita a ideólogos y defensores del obradorismo como John Ackerman, quien de analista ha pasado a ser líder defensor del régimen y quien es el primero en asegurar cada vez que le preguntan que el movimiento feminista ha sido infiltrado por los intereses de la derecha mexicana en su propósito de derrocar al gobierno de López Obrador.

“Esa es una de los discursos que más me encabrona de todo esto. En el decir que no es que nosotras estemos furiosas, hartas de la violencia feminicida, que no es que estemos peleando porque nuestras amigas, o nuestras vecinas, o nuestras hijas, o nuestras madres, o nuestras sobrinas, o nosotras mismas no desaparezcamos un día y aparezcamos luego violadas y en cachitos en algún terreno baldío y pasemos todas a ser una más de las estadísticas; no , para el régimen nuestro encabronamiento no importa, para el régimen de Obrador lo nuestro solo se puede entender porque somos instrumentos manejables de sus enemigos. Entre jodidos patriarcas te veas”, define Melina en una reflexión en la que al final califica el panorama gubernamental como patético.

Se le comenta a Melina que otro argumento de los críticos de las marchas y manifestaciones de mujeres son los que se afirma resultan matemáticas simples. Que dicen que maquilar una pañoleta cuesta en promedio 50 centavos (corte, impresión y acabados), que si la vendes en 20 pesos en cada marcha o manifestación a mil asistentes que formen parte de él, resultara en un negocio más que redituable.

“Detrás de nosotras solo estamos nosotras. Nuestras muertas, nuestras desaparecidas. Esa fortuna que dices ¿si sale qué? ¿Quiere decir que nos estamos aprovechando de quien exactamente? Ese dinero irá para las próximas movilizaciones, para las pintas, para las mantas, para que sigamos adelante”, explica Melina.

Una cosa asegura la activista: “Nadie lo dice, ¿pero la gente que nos crítica y nos persigue con sus teorías de a estas locas las patrocina George Soros, se ha puesto a pensar cuantas mujeres de las que salimos a gritar y protestar estamos ahí porque nos obligan? Exacto, ninguna. Pero eso es algo en lo que al poder no le conviene reflejarse”, finaliza la joven entrevistada, quien recuerda que dos amigas suyas de la universidad desaparecieron en Puebla, además de que otras dos excompañeras de la preparatoria fueron asesinadas por sus maridos en un plazo de cuatro años. Explica que historias como estas las comparten todas en las marchas.

Este ocho de marzo se preparan tres marchas de mujeres en la Ciudad de Oaxaca, una convocada por Mujeres defensoras de derechos humanos y profesoras de la Sección 22 de al CNTE, otra convocada por un grupo de mujeres que se identifican como magonistas, y una tercera que será de mujeres feministas oaxaqueñas y residentes en Oaxaca. De las tres marchas solo la de las mujeres feministas anuncia un abierto cariz separatista en la que no deberemos aparecernos los hombres.

 

 

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