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Ataques armados en Copala dejan 35 muertos en tres años

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Álvaro Morales

Al menos 35 muertos, entre ellos niños y mujeres, y un número indeterminado de lesionados, es el saldo que han arrojado durante los últimos tres años al menos 25 ataques armados registrados en el municipio de Santiago Juxtlahuaca, cabecera de San Juan Copala, corazón de la microrregión triqui de Oaxaca, donde cuatro organizaciones han mantenido una pugna a muerte por el control de aquel territorio.

Este lunes, las autoridades de Oaxaca afirmaron que las dos organizaciones sobre las que recaen el mayor número de acusaciones por perpetrar ataques armados durante la última década, el Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT) y el Movimiento Unificador de Lucha Triqui Independiente (MULTI), aceptaron participar en una mesa de diálogo en busca de signar un pacto de paz tras 40 años de violencia entre la población, con un saldo colateral de cientos de niños y niñas huérfanos y miles de exiliados a otros estados del país e incluso otras naciones, como Estados Unidos y Canadá.

El gobierno estatal, no obstante, no confirmó la fecha del arranque de los trabajos, a los que aún faltan por ser convocados la Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort) y la Confederación Nacional Campesina (CNC), cuyos miembros también han sido señalados de protagonizar matanzas, provocar desplazamientos forzados y, también, sufrir la pérdida de militantes.

Mientras el diálogo entre las agrupaciones acusadas de generar violencia comienza, un recuento efectuado por Agenda CIO establece que, en 2020, en la región triqui de la entidad se registraron 11 ataques armados con un saldo de 21 víctimas mortales, mientras que en 2021, la cifra fue de cinco actos violentos que dejaron ocho personas muertas y en lo que va de 2022, el número asciende a seis ataques con igual número de ciudadanas y ciudadanos que han perdido la vida.

De ellos, de acuerdo con pronunciamientos emitidos por las agrupaciones que coexisten en la microrregión, 21 de los fallecidos eran militantes del MULT, cinco de la Ubisort, tres del MULTI y en seis casos no se determinó la ideología de las víctimas.

Han sido justamente los ataques orquestados en contra de líderes y representes de aquellas agrupaciones, ejes torales de la suspensión de las negociaciones que se han intentado instaurar en busca de establecer la paz de la zona, como fue el caso del pasado 12 de mayo, cuando el homicidio a tiros de uno de los dirigentes del MULT, identificado como Luciano Pérez Martínez, suspendió las negociaciones que pretendían lograr el retorno a su pueblo de origen de 147 familias desplazadas de Tierra Blanca, Copala, que un año y medio antes habían huido por sufrir ataques armados.

 

Seis muertos en 2022

El último ataque documentado en la zona triqui se suscitó hace poco más de dos meses, el pasado primero de octubre, cuando el Movimiento Unificador y Lucha Triqui Independiente (MULTI) denunció el asesinato de uno de sus simpatizantes en la comunidad de Agua Fría Copala.

A través de un comunicado, el MULTI informó que los hechos se registraron sobre la carretera que conecta a Santiago Juxtlahuaca con Santa Rosa Caxtlahuaca, donde un hombre, identificado como Julio Isidro Ramírez González, de 70 años, fue asesinado a tiros cuando circulaba a bordo de un vehículo.

Aquellos hechos ocurrieron cuatro días antes de que el gobierno federal intentara reanudar, en la Ciudad de México, las negociaciones de paz entre el MULTI, el MULT, la CNC y la Ubisort.

Cuatro días antes, el 27 de septiembre, un hombre murió y una mujer resultó lesionada luego de ser emboscados cuando se trasladaban a bordo de un taxi sobre la carretera que conduce de Juxtlahuaca a la población de Carrizal.

Las víctimas viajaban a bordo del vehículo de alquiler perteneciente al sitio de Concepción Carrizal cuando comenzaron a ser baleados; el hombre, de 52 años, identificado como José MC., murió en el interior del auto, mientras que la mujer, de 27 años, oriunda de Yosoyuxi Copala, sufrió lesiones en un brazo.

La ola violenta ya había dejado otra víctima mortal el ocho de agosto, día en que un hombre de 38 años fue asesinado también durante una emboscada que dejó, además, seis mujeres lesionadas.

Los hechos se registraron al filo de las 6:45 horas en inmediaciones de Concepción Carrizal, comunidad del municipio de Santiago Juxtlahuaca, a la altura de la desviación que va a la comunidad de Tierra Blanca Copala.

Las víctimas viajaban a bordo de un vehículo Nissan, de color gris, cuando fueron atacadas por hombres armados, lo que propició que el conductor perdiera la vida en el lugar de los hechos y las ocupantes sufrieran diversas lesiones.

Y el miércoles 13 de julio, una mujer militante del MULT fue asesinada frente a su domicilio, en el municipio de Villa Putla de Guerrero.

La hoy extinta fue identificada como Herminia V. R., quien era originaria de la comunidad de Río Metate, del municipio de Santiago Juxtlahuaca.

Por su asesinato, la organización Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) emitió un pronunciamiento en el que condena el crimen contra su compañera, por quien exigieron justicia a las autoridades de Oaxaca.

El 12 de mayo, en un acto que modificó las negociaciones para que un grupo de más de 100 familias desplazadas pudiera regresar a Tierra Blanca Copala, el líder del MULT Luciano Pérez Martínez fue asesinado con disparos de arma de fuego.

El cuerpo del individuo fue encontrado afuera del mercado La Aviación, en el cual fungía como encargado.

En ese momento, la dirigencia del MULT señaló directamente como responsable del homicidio a integrantes del MULTI, agrupación con la que simpatizan las familias desplazadas de Tierra Blanca.

En un comunicado, el MULT informó que el crimen de Luciano Pérez Martínez, dirigente de artesanos de Santiago Juxtlahuaca, se perpetró alrededor de las 18:33 horas.

“Mismo que fue acribillado por pistoleros al servicio de Macario García Merino y Horacio Santiago García (del MULTI).

“Desde este momento se suspende temporalmente todo tipo de pláticas relacionado con el asunto de Tierra Blanca Copala, Juxtlahuaca, Oaxaca hasta que los autores materiales e intelectuales sean castigados. Basta de que el MULT ponga los muertos y los asesinos se hagan víctimas de problemas que ellos mismos originan”, acusó la agrupación.

 

2021, ocho muertos

José Marcelino Ramírez de Jesús y Tomás Martínez Flores, dos indígenas triquis del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI) fueron hallados sin vida el 24 de enero del 2021 en el paraje denominado “Llano Jícara” perteneciente a Tierra Blanca.

El hallazgo de los cuerpos sin vida se registró luego de que la organización realizó protestas y bloqueos durante tres días consecutivos para exigir a la Fiscalía la realización de un operativo en las comunidades de Tierra Blanca y Yosoyuxi por actos de violencia suscitados en esa región.

Aunque la Secretaría General de Gobierno (Segego) inicialmente negó la existencia de víctimas, al realizar un recorrido exhaustivo en asentamientos urbanos, parajes y caminos de terracerías se constató la muerte de los dos hombres y se rescató a un grupo de mujeres que se encontraban resguardadas en el monte.

Cinco meses después, el 23 de junio, Federico de Jesús Gutiérrez, activista y militante del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT), fue asesinado en las calles del centro de Santiago Juxtlahuaca, municipio de la región Mixteca.

El MULT informó que Federico de Jesús era originario y vecino de la comunidad Yutazani Copala y tenía su domicilio en la localidad El Rastrojo Copala.

“Nuevamente hay luto en las familias triquis. Nosotros y nosotras, hombres y mujeres honestos y sencillos de la nación triqui, manifestamos nuestro rechazo de manera enérgica y exigimos al Gobierno del Estado y al Gobierno federal una investigación exhaustiva valiéndose de la tecnología”, expresó la organización al confirmar los hechos.

Tan solo cinco días después del asesinato de Federico de Jesús, la organización denunció un nuevo ataque.

Un profesor identificado como Oliverio M., y una profesora llamada Flor D. J., fueron privados de la vida en el paraje La Lagunilla de la comunidad La Luz Rahelle (Llano Nopal), también población del municipio de Santiago Juxtlahuaca.

Los hechos ocurrieron entre las 6:30 y las 7:30 horas del 28 de junio de 2021, cuando los docentes de educación indígena se dirigían a su centro de trabajo.

Durante el último mes de ese año se registraron otros dos homicidios dolosos de activistas triquis.

El 3 de diciembre, Santiago S. V., militante del Movimiento Unificador de Lucha Triqui, fue atacado a balazos mientras conducía una camioneta al dirigirse a San José Yocosanu, en Putla Villa de Guerrero. El hombre y su esposa murieron tras la agresión, mientras que su hijo quedó lesionado. 

Los reportes policiacos indican que la víctima fue atacada cuando circulaba en el kilómetro 12+800, en la comunidad de Llamo Nopal, en donde sujetos armados lo interceptaron y comenzaron a dispararle.

La mujer, Cecilia C.G., de 51 años de edad, corrió para salvarse, pero fue alcanzada por las balas y su cuerpo quedó tirado a media calle, mientras que el hombre murió en el vehículo.

Por último, el MULT denunció el 17 de diciembre de ese mismo año el asesinato de otro de sus integrantes identificado como Marcelino Gómez Álvarez.

La organización señaló que el crimen se perpetró alrededor de las 12:40 horas cuando la víctima conducía su vehículo en la calle Tamaulipas esquina con Baja California, del municipio de Putla Villa de Guerrero, de la región Sierra Sur de Oaxaca.

Marcelino era originario de Cruz Chiquita, localidad de Santiago Juxtlahuaca.

“Hoy la nación Triqui vive un día trágico y amargo por un nuevo derramamiento de sangre de uno de nuestros hermanos. El Movimiento de Unificación y Lucha Triqui emplaza a las autoridades impartidoras de justicia a esclarecer en el menor tiempo posible los hechos”, expuso la organización en un comunicado.

 

“Los enemigos de la nación Triqui volvieron a accionar sus armas con toda impunidad; porque en el fondo, nuestros hermanos siguen siendo víctimas del silencio cómplice del Estado represor y los asesinos. La justicia no ha llegado a nuestras comunidades, somos perseguidos ignorados, excluidos y masacrados por los que buscan desde el anonimato eliminarnos con sus balas de odio, por los que se oponen a nuestro desarrollo, por los que persisten en dividir y se niegan a hacer la paz, auspiciados también, por los que defienden el exterminio de nuestros hermanos para sostener el modelo neoliberal capitalista inhumano”, condenó la organización.

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