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Falta de medicinas redujo más de 21% esperanza de vida de niños oaxaqueños con cáncer

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Álvaro Morales

La falta sistemática de medicinas durante los últimos dos años para atender a los 350 niños con cáncer que acuden al Hospital de la Niñez Oaxaqueña, ha disminuido al menos 21 por ciento la esperanza de vida para aquel sector de la población.

La tasa de sobrevida o supervivencia se redujo de 71 por ciento, a finales de 2018, a menos de 50 por ciento, en 2021, denunciaron organizaciones no gubernamentales, así como padres y madres de familia consultados por Agenda CIO.

El no dotar de medicinas de manera esquematizada al Hospital de la Niñez Oaxaqueña, el único centro oncopediátrico del estado, se ha traducido en que los pacientes no reciban sus tratamientos a tiempo y que, incluso, los medicamentos les sean cambiados de manera recurrente, lo que ha afectado el desarrollo de su tratamiento y posible cura.

Según información proporcionada a Agenda CIO, en este momento, además de un desabasto de 40 por ciento de medicinas, que podría agudizarse al cierre de febrero, el Hospital de la Niñez no cuenta con un oncólogo de planta ni con un hematólogo, quienes desde hace un mes y medio han dejado de acudir a aquellas instalaciones, ubicadas en el municipio de San Bartolo Coyotepec, en los Valles Centrales de Oaxaca, lo que ha complicado aún más la atención de los niños y adolescentes.

A ello, se suman otros factores de precariedad, como la falta de insumos como un equipo para bomba de infusión.

“Llevamos ya dos años que el desabasto se agravó, aunado a la desaparición del Seguro Popular (en enero de 2020), lamentó el presidente de la fundación Nicuatole, Sergio Valencia Camarena.

“Son 36 claves aproximadamente de medicamentos para el cáncer, hoy hay 20 (claves) para 15 días; el resto, sin fecha (para su llegada)”, precisó Valencia.

El presidente de Nicuatole AC, hoy convertido en activista a nivel nacional, sufrió la muerte de su hijo en 2019, víctima de leucemia; aquel día, reconoció en una entrevista anterior, ha sido el peor de su vida.

Actualmente, el Hospital de la Niñez Oaxaqueña atiende a aproximadamente 350 infantes: 160 están actualmente en el proceso de quimioterapias y 190 permanecen bajo vigilancia.

Todos, requieren de la dotación de medicamentos, ya sea para frenar el avance de la enfermedad o para evitar el resurgimiento de ésta.

En los 32 estados del país, existen casos donde los niños han sufrido recaídas, como la pérdida de la visión, debido a la interrupción de sus tratamientos; también, han sido documentados casos en que los infantes no pudieron recibir quimioterapias debido a la falta de farmacos, como la vincristina. En los casos más trágicos, los niños ya han muerto.

“El hospital está actualmente en un 60 por ciento de medicamentos, y esto sólo cubre 15 días de servicio. Los siguientes días son inciertos… es un pozo sin fondo, las organizaciones civiles estamos rebasadas”, agregó, Valencia Camarena.

La crisis en el abasto de medicinas, resaltó, se agravó desde el comienzo de la actual administración federal, en diciembre de 2018, y tras la desaparición del Seguro Popular, en enero de 2019, luego de que fueron interrumpidos los contratos que el sistema de Salud de México mantenía con las empresas que suministraban de medicinas a los hospitales, con el argumento de éstas incurrían en actos de corrupción.

La medida adoptada por las autoridades, se tradujo en que los hospitales pediátricos se quedaran sin el suministro necesario para dotar a sus pacientes, incluidos los niños oaxaqueños.

A pesar de las múltiples protestas, pronunciamientos públicos y procedimientos judiciales que los padres de Oaxaca y de todo el país han interpuesto en contra del Poder Ejecutivo federal, el problema no fue resuelto ni en 2019 ni en 2020 ni en lo que va de 2021.

Con la baja de la demanda en el sector público, la única solución de las familias fue recurrir a la iniciativa privada, donde la demanda hizo que los precios se elevaran y que el sector también haya caído en desabasto.

En la iniciativa privada, hace unos meses, en medio de la crisis en el sector público, una sola quimioterapia llegó a estar cotizada en 40 mil pesos, cuando el precio anterior era de 10 mil pesos, con una aplicación de seis veces cada 21 días.

Otras medicinas necesarias con el Metotrexato, Etopósido, Ciclofosfamida, Vincristina y Dexametasona, actualmente no se encuentran en el mercado o se localizan a precios hasta mil por ciento por arriba de su cotización ordinaria.

“Anteriormente en casos normales podías solventar la situación con 250 mil pesos aproximadamente. Hoy, no se puede poner una cantidad a causa del desabasto y la volatilidad de los precios. Casi todo es importado”, precisó Sergio Valencia.

“Esto, sin incluir antibióticos de última generación que llegan a usar algunos niños. Eso, normalmente, lo absorbemos las ONG: recetan Voriconazol; su precio es de 3 mil 500 inyectable y se usan 30 aproximadamente y si el paciente no responde, se combina con Ambisome, que cada una cuesta alrededor de 4 mil pesos y se llevan 30 dosis”, agregó.

El gobierno estatal tampoco ha respondido a los múltiples reclamos de los padres, a pesar de que éstos han pedido su intermediación para conseguir las claves necesarias y completar la plantilla laboral.

En la última visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Oaxaca, el pasado 14 de febrero, los tutores efectuaron una movilización a las afueras del Palacio de Gobierno de la entidad, en demanda de medicinas, pero también de la contratación del personal faltante en el Hospital de la Niñez.

Ante tal situación, el secretario de Salud estatal, Juan Carlos Márquez Heine, salió a la vía pública para sostener ante los inconformes que el oncólogo y el hematólogo serían contratados hasta marzo entrante, por lo que sus hijos debían esperar hasta entonces.
–¿En este momento, cuál es la esperanza de vida de los niños oaxaqueños?, consultó Agenda CIO al presidente de Nicuatole

–Antes (de la actual crisis) la tasa de sobrevida estaba en 71 por ciento; hoy estamos más abajo del 50 por ciento, respondió.

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