La ‘url’, para indicar que se trata de una dirección segura, debe comenzar con ‘https’, siendo muy importante la ‘S’ final, y debe contener el nombre del sitio que se visita, ya que el diseño puede imitarse, pero la ‘url’ es única.
Además, y como detallan desde la compañía, existen filtros antifraude en los navegadores más populares que están diseñados para alertar al usuario si la página es fraudulenta por suplantación de identidad de otra web, ‘phishing’ o ‘malware’.
En el momento de realizar la compra conviene comprobar que la web cuenta el sello de confianza ‘online’. También se debe contrastar, como explican desde Always On, que la dirección y número de teléfono disponibles son verídicos. Si no se facilitan, se pone en duda de la existencia de establecimiento.
Es también importante leer detenidamente la Declaración de Privacidad. Entre otras recomendaciones, desde Always On apuntan a proporcionar únicamente la información imprescindible para la operación a la hora de finalizar la compra. Por último, como precaución es conveniente mantener siempre un registro de transacciones realizadas (nombre, datos del negocio y términos legales de la compra) hasta que termine el periodo de garantía del producto.
