Fiscalía manipuló investigaciones para eximir a policías tras asesinato de Alexander, acusa familia
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Álvaro Morales
La Fiscalía del Estado de Oaxaca manipuló las investigaciones sobre el asesinato del adolescente de 16 años de edad, Alexander Martínez Gómez, para favorecer y eximir de culpa a prácticamente todos los policías municipales de Acatlán de Pérez Figueroa involucrados en el ataque que sufrió el hoy extinto y un grupo de amigos, la noche del nueve de junio de 2020 en la agencia de Vicente Camalote, acusó el padre de la víctima, Teodoro Martínez Rodríguez, en entrevista con Agenda CIO.
Tanto el Ministerio Público como los peritos y los agentes estatales de investigación que tomaron conocimiento del caso realizaron pesquisas deficientes y omitieron deliberadamente pruebas que establecían que en el lugar de los hechos fueron realizados más de tres disparos y no uno como lo asegura la versión oficial, además de la existencia de videos en los que se observa cómo la patrulla 023 en la que viajaban cinco policías le salió al paso, de frente y con las luces apagadas, al grupo de amigos adolescentes y luego se les atravesó para que los agentes de seguridad perpetraran el ataque, afirmó el padre de familia.
A pesar de aquellas evidencias, que fueron recabadas por los padres de Alexander, nacido en Estados Unidos pero nacionalizado mexicano, y entregadas al hoy ex fiscal, Rubén Vasconcelos, las autoridades ministeriales sostienen hasta este momento la versión de que sólo un policía disparó contra el menor, quien también era conocido como “Chander”, lo que ha permitido que, ante la falta de señalamientos en su contra, el resto de los uniformados continúen como agentes de seguridad en el municipio de Acatlán de Pérez Figueroa, haciendo recorridos en la agencia de Vicente Camalote, donde ocurrieron los hechos.
Una vez que les fueron entregadas las pruebas al entonces fiscal, Rubén Vasconcelos, resaltó Martínez, éste solo prometió que buscarían la forma de vincular al crimen al resto de los policías; sin embargo, ello no se cumplió.
Incluso, en una ocasión, ante la insistencia de la familia y con Vasconcelos como testigo, relató la víctima indirecta, el vicefiscal de la Cuenca del Papaloapan, Xavier Terán, pidió a los asesores jurídicos de los padres de Alexander que lo ayudaran para que el organismo pudiera incriminar al resto de los agentes, después de que la misma Vicefiscalía no levantó cargos en su contra durante las 72 horas después del incidente.
Los datos recabados por la familia, que incluyen videos, fotografías y testimoniales, indicó Martínez Rodríguez, desacreditan la versión pública hecha circular en torno a aquel caso y que señala que los amigos fueron detenidos en un retén y que Alexander Martínez falleció víctima de un disparo no intencional realizado por uno de los elementos, al que se le resbaló el arma de cargo cuando Chander pasó a su lado a bordo de una motocicleta.
“No era un retén, no fue un retén, porque los niños lo han dicho; ellos, cuando salen de la gasolinera, a aproximadamente 100 metros de donde cayó mi hijo, ellos (los policías) están viendo a los muchachos que venían en las motos; mi hijo fue el único que fue a cargar la gasolina.
“Tenemos las cámaras, están los videos en la carpetas de investigación: los muchachos dicen que venía la patrulla de frente contra ellos, se les atraviesa y les empiezan a disparar; no eran ningún retén como lo habían manejado al principio”, señaló, en una entrevista en vivo realizada este jueves y transmitida en Facebook Live de CIO Información.
Aquellos hechos ocurrieron alrededor de las 22:30 horas del nueve de junio de 2020, luego de que Alexander y un grupo de amigos festejaban el cumpleaños de uno de sus conocidos, por lo que decidieron acudir a comprar refrescos y cargar gasolina en unos establecimientos situados a menos de 500 metros del domicilio en el que habitaban Chander y su madre, Virginia Gómez.
Después de cargar gasolina y dirigirse de vuelta al domicilio de la madre de Chander, donde sostendrían el convivio, el grupo de alrededor de nueve jóvenes –todos a bordo de motocicletas– fue interceptado por elementos de policía municipal de Acatlán, quienes dispararon en su contra.
Uno de los impactos dio en la cabeza de Alexander que murió prácticamente al instante.
“La Fiscalía prácticamente nos dios vueltas en todo el asunto; como lo diré, no fue un disparo, fueron más de un disparo; hay pruebas de ello: árboles con impactos de bala por un lado; hay árboles con impactos en otros lados. No puede ser posible que haya sido un accidente cuando el arma se tenía que haber disparado una sola vez.
“No fue así, ellos tiraron a matar, a la cabeza, a mi hijo, porque los impactos están a la altura de la cabeza”, continuó el padre.
Martínez rechazó que su hijo estuviera involucrado en pleitos, pues, dijo, se trataba de un joven deportista, jugador de futbol de la Tercera División Profesional del club Universidad del Golfo, en Veracruz, institución que lo mantenía becado y que es filial de los Rayados del Monterrey del máximo circuito mexicano.
De hecho, agregó, hasta meses antes de su muerte el adolescente radicaba junto con él en Estados Unidos, pero vino a México porque tenía el sueño de convertirse en futbolista profesional.
“El prefirió venirse a México, prefirió poner en alto el nombre de su pueblo porque él amaba a su pueblo. Tenía toda una vida en Estados Unidos yo le dije: ‘Reacciona, vente si gustas’; de hecho, ya se iba a ir unos días para allá a trabajar y estudiar porque a él le gustaba hacer todo (y) pasa esto”, sostuvo.
“Nosotros estamos decepcionados con la Fiscalía, principalmente con este señor, Rubén Vasconcelos… todo fue una carencia por parte de ellos en cuestión de detener a más responsables, cuando las investigaciones posteriores a la primera carpeta apuntan a que hubo omisión por parte de peritos, de parte de policías ministeriales”.
Cuando se enteró del asesinato del menor de sus hijos, Teodoro Rodríguez radicaba en Carolina del Norte, Estados Unidos, pero desde entonces regresó y se reestableció en su municipio de origen en espera de que las autoridades den y castiguen a todos los responsables.
“La policía de Acatlán, el presidente de Acatlán (Adán Maciel Sosa), nadie dio la cara en ese momento, nadie… Todo apunta a que (los trabajadores de la Fiscalía) hicieron su carpeta (de investigación) a modo de ellos (de los policías municipales) para que no se pudieran castigar a los demás responsables.
“Nosotros nos dimos a la tarea de investigar, de estar de aquí para allá; pusimos las pruebas en la Fiscalía (e incluso) Derechos Humanos está diciendo todo lo que conllevó a la muerte de mi hijo y aun así es la fecha que no tenemos otro detenido… y todavía tenemos el miedo de que en el juicio saquen hasta libre al único imputado porque todavía eso puede pasar”, sentenció.
–¿Por qué la Fiscalía ignoró su petición de que todos los policías que viajaban en aquella patrulla fueran sometidos a pruebas para determinar cuántos dispararon?
–Dos meses después hubo otra investigación para esclarecer todo… en el lugar donde sucedieron los hechos, hubo más pruebas: se encontraron más impactos en otros árboles y, además de eso, la Fiscalía de Tuxtepec vino a hacer diligencias con la policía (municipal) y fueron a verlos al municipio.
>(El 12 de junio de 2020) vino el secretario de Seguridad Pública (en aquel momento Ernesto Salcedo), se llevó las armas y hasta ahorita no sabemos nada de las armas; no sabemos en dónde quedaron. Hay una serie de anomalías por lo que te preguntas ¿hasta dónde está este monstruo de justicia?
>¿Por qué no se detuvieron a los demás (policías) en su momento? Los hubieran investigado y de acuerdo con lo que hubieran declarado ya determinarían (lo procedente)… ellos mintieron, los peritos igual hicieron un mal trabajo; está comprobado todo eso ante la Fiscalía y la pregunta es ¿por qué no actúan? Quién sabe…
–¿De acuerdo con sus investigaciones, cuántos disparos se realizaron?
–Los vecinos hablan de que fueron más de cuatro disparos, no fue un solo disparo. Aquí un vecino que tengo cerca me dice que hasta su casa se oyeron los disparos; otros vecinos de donde cayó mi hijo, igual, pero desgraciadamente tienen miedo de hablar porque saben el tipo de represiones que se dan aquí en la comunidad por parte del alcalde.
>De que fueron más de tres o cuatro disparos fueron, (pero) simple y sencillamente dicen que fue un disparo y eso es lo que la policía argumenta ante el Tribunal.
En un enlace efectuado vía Zoom, el doliente reiteró: “Nosotros comprobamos ante la Fiscalía un disparo aproximadamente a 50 metros de distancia de donde cayó mi hijo, en un lado opuesto; la bala no pudo haber venido de la misma dirección, porque a mi hijo le dispararon en otra dirección, no es cierto que fue un disparo”.
En 12 de junio, después de haber sepultado a su hijo, añadió el hombre, él y su hermano, el tío de Chander, regresaron al lugar de los hechos y descubrieron que en varios árboles existían huellas de disparos de arma de fuego que no fueron tomadas en cuenta durante el peritaje.
Al observar los rastros, el padre del adolescente decidió tomar fotografías y buscar más evidencias, hasta hallar una zona de donde, dos meses después, con la ayuda de peritos, se sustrajo otra bala.
–(El 12 de junio de 2020) voy con el señor de Seguridad Ernesto Salcedo porque llegó a vernos al domicilio de mi hijo, y ahí le muestro las pruebas y es cuando sale a la luz en la televisión todo eso, los impactos; antes, ellos, no tenía nada en la carpeta, no está nada de eso.
>Imaginen, qué clase de peritajes hicieron esos señores malvados, los dos peritos que vinieron de allá, de Oaxaca… (Existen) disparos (en la zona) donde cae mi hijo… están a la altura de la cabeza, los árboles están desfloreados, ¿cómo un perito no va a ver eso?
“Como por el día seis de agosto, vienen (y) hacen otra caminata en el lugar de los hechos (y) ven todos los impactos; ya no es solo un impacto. Hay otro impacto que sacan de allá (un lugar cercano). Nosotros le dijimos al perito: ‘aquí esta otro impacto’, escarban y ahí sacan la bala”.
–Existen pruebas sustanciales de no fue sólo un disparo, entonces.
–Sí y, entonces, la policía dice: ‘No, fue un solo disparo; solo fue el señor al que se le cayó la escopeta’… la Vicefiscalía se hizo de la vista gorda porque sabemos y se sabe que este señor de acá, el presidente municipal, tiene maiceada a la Vicefiscalía de Tuxtepec.
Sin embargo, a un año con tres semanas de aquellos hechos, tiempo en el que incluso la familia persiguió al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante una de sus giras por el municipio de Loma Bonita para pedirle justicia para Chander, Teodoro afirmó que no desistirán en su exigencia de justicia.
“Fue un año de desgaste físico, emocional, todo lo que se puede imaginar porque uno no puede andar libre; además de que mataron a tu hijo, te amenazan; nos amenazaron de muerte a mí y a mi otro hijo…”
–¿Qué amenazas?
–La primera amenaza se dio unos 20 días después de lo que le hicieron a Alexander, a mi niño. A mí me mandaron una solicitud (vía Facebook) de una página que se llama Acatlán con Adán; yo no acepté la solicitud, pero le mandaron también la solicitud a mi hijo mayor; ahí le llegó el mensaje de que ya se dejara de cosas porque no le iba ir bien, porque ya había visto lo que le había pasado a su hermano; prácticamente le dijeron: ‘Si le sigues, te vamos a matar’.
>Nosotros, miedo no tenemos; ya nos quitaron a nuestro niño y seguimos adelante, pero sí nos amenazaron; después, comenzaron a circular camionetas por la casa de mi hijo.
¿Lograron platicar con Rubén Vasconcelos sobre las evidencias que recabaron o con algún alto funcionario?
–Hablamos con el señor Rubén Vasconcelos, no lo recuerdo bien pero no fueron menos de tres veces, incluso por teléfono, pero lo vimos en Oaxaca aproximadamente tres veces en la Fiscalía, en la ciudad… habíamos solicitado que se hiciera una segunda revisión de todo esto…
>Aquí a su pobre casa llegaron no sé cuentas veces a hacer preguntas y todo… nos dieron largas; ellos nos dijeron ‘vamos a ver cómo los podemos incriminar’.
>(Incluso) el vicefiscal, Xavier Terán, de aquí de Tuxtepec, le preguntó a uno de nuestros asesores que cómo le podía hacer para incriminarlos… (fue) en una ida allá a Oaxaca (cuando el funcionario preguntó) que cómo podían hacerle para incriminarlos, que lo ayudara para incriminar a los demás policías. Hágame favor: un señor que está en un puesto de esa naturaleza que tiene que saber de leyes no sabe cómo va a incriminar a unos asesinos… Dígame usted.
–¿El representante de la Fiscalía le pidió ayuda a sus asesores?
–Estaba Rubén Vasconcelos, un particular y el vicefiscal… Una cosa que te asombra cuanta ineptitud de esa gente… gente que se hace como que no sabe; da tristeza todo este tipo de circunstancias.
>Muchas veces lo ves en la televisión, pero cuando te tocan a ti. Desgraciadamente hay gente que actúa de otro manera porque desgraciadamente la justicia no te da la razón; existen pruebas y suficientes testigos que incriminan a todos los policías.
–¿Han buscado en pedir la intermediación del gobierno de Estados Unidos?
–Ellos tenían contacto con una oficial de la embajada; ella (la funcionaria del gobierno de Estados Unidos) nos dijo que ya iban a detener a los demás porque ya tenían la prueba que ellos necesitaban; el gobierno de Estados Unidos, desgraciadamente no puede intervenir directamente aquí.
>Existen muchas cosas que por seguridad no podemos decir; ya nos hemos dado cuenta de muchas cosas, que desgraciadamente las cosas se manejan de otra forma.
A un año y tres semanas del asesinato del futbolista de la Tercera División Profesional, Alexander Martínez Gómez, en Acatlán de Pérez Figueroa, cuatro de los cinco policías municipales que viajaban en la patrulla 023, que interceptó a Alexander y sus amigos al momento del ataque, continúan en funciones.
Tras los hechos únicamente un elemento de la policía de Acatlán, identificado como Sergio R.R, ha sido sujeto a vinculación a proceso; sin embargo, el procedimiento que aún permanece en la fase intermedia y cuya etapa de juicio está prevista para noviembre de 2021. Y a pesar de las indagatorias realizadas por la familia de la víctima, hasta el momento, de acuerdo con Teodoro Martínez, no existe ninguna orden de aprehensión por ejecutar en torno al asesinato de su hijo.
“Sobre los demás (policías) que faltan, pues estamos esperando la actuación de la Fiscalía; esperemos que hagan lo que nos han prometido; ya van varias promesas y la verdad con el señor Vasconcelos, una pena de personaje ese… lo que nos vendieron fueron puras ilusiones.”
>Desde aquí le puedo suplicar al Gobernador del estado que tenemos los videos de cuando pasó lo de mi hijo; él (el Gobernador) dijo que se iba a hacer justicia y el mismo señor Vasconcelos lo prometió, pues que la pongan porque desgraciadamente si este caso de Alexander, mi niño, queda impune, qué tristeza para las demás familias oaxaqueñas que sufren.
Si en el de Alexander, un caso tan sonado, no se hace nada, imagínense los demás… desgraciadamente es una corrupción total, para mí la Fiscalía de Oaxaca, para mí, perdón por la palabra, pero es una basura la Fiscalía de Oaxaca.
En una de las últimas reflexiones sobre su hijo, el padre recordó los momentos en que él y Alexander permanecieron juntos en la Unión Americana: “Mi hijo estuvo un tiempo allá conmigo (en EU), pero él quería poner el nombre en alto de este pueblo (Vicente Camalote, Acatlán); desgraciadamente, él se hizo famoso, pero no de la forma en que todos queríamos…”






