CARGANDO

Escribe para buscar

Destacado General Local Opinión

OPINIÓN ll Las vacunas son importantes, pero trabajar en equipo también

Compartir

Carlos Villalobos

Desde que la emergencia sanitaria por la COVID-19 comenzó, el primer y único anhelo fehaciente es ¿Cuándo llega la vacuna?

Pues bien, para Oaxaca ha comenzado el proceso de vacunación de nuestros adultos mayores, sin embargo, la nula empatía y la poca coordinación de la delegación estatal de Bienestar en Oaxaca con el gobierno estatal y gobiernos municipales hizo que un proceso que en principio creeríamos que es de vida, fuese un verdadero calvario.

De un día a otro a través de redes sociales, se anunciaron para Oaxaca de Juárez 11 puntos de vacunación, así sin más, sin logística, sin previo aviso solamente se anunciaron los puntos donde según la lógica apuntaba a que el sector salud iba a sumar esfuerzos a la operatividad de la delegación encabezada por Nancy Ortiz.

Sin embargo, un día antes al no existir información fidedigna y que el ayuntamiento capitalino, encabezado por Oswaldo García, no mostraron interés alguno por salvaguardar a adultos mayores y sus familias, oaxaqueñas y oaxaqueños comenzaron a formarse en los 11 centros de vacunación, provocando así que familias pernoctaran en la intemperie, con el firme anhelo de poder obtener esa primera vacuna.

llegaron las 8 de la mañana del primer día de vacunación y como pudieron, ciudadanos empezaron a hacer registros y a poner orden, ya que la delegación oaxaqueña de Bienestar lucía por su ausencia. 

En este punto, a palabra expresa del coordinador del centro de vacunación del Centro de Salud de la Colonia Estrella “solo se necesitaba el folio y los registros que se habi{an pedido con antelación ya no servirián porque no contaban con sistema” eso si, que no se preocuparan porque había suficiente personal para vacunar, para rellenar formatos y para atender dudas que iban surgiendo por parte de familiares. Cosa que evidentemente no sucedió.

Pasaron las horas y el temor por no obtener la vacuna subía entre familiares que habían sufrido la pena que tener que registrar en el portal mivacuna.gob, todo cambió, ahora el que llegaba alcanzaba, todos los registros habían perdido validez ¿Se imaginan lo que sintieron los miles de oaxaqueñas y oaxaqueños formados y que cu mplieron con todos los pasos antes requeridos?

Las horas pasaban y las vacunas eran aplicadas, se corría el rumor que ante el desorden el gobierno estatal pondría estadios a disposición del gobierno federal, que se acababan las dosis ese mismo día, dosis llegaban con hasta 4 horas de retraso y todo esto sucedía ante un silencio sepulcral de la delegada Ortiz.

Es de reconocerse el ímpetu de mantener la paz y la civilidad por parte de ciudadanas y ciudadanos, que ante la incapacidad, tomaron la batuta y organizaron la aplicación de la vacuna, ese día, al menos en la capital se demostró que la ciudadanía se ejerce todos los días y no solo para engrosar urnas electorales.

En medio de todo ese torbellino munícipes como Dante Montaño y Alejandro Jarquín, Santa Lucía y Santa Cruz Xoxocotlán respectivamente, dieron la cara y empezaron a denunciar la falta de organización y a tomar manos a la obra y organizar el protocolo de vacunación, hasta que llegó lo impensable, se cancelaba la vacunación en municipios, sin tener información alguna, en Bienestar, seguían guardando silencio.

Bloqueos, tuits y demás evidenciaban a una delegación sin pies ni cabeza, hasta que un incidente con un par de personas detenidas, un presidente municipal encañonado y más protestas, provocaron que el gobierno estatal a través de la Secretaría General de Gobierno intervinieran para calmar los ánimos.

Pasó otro día y recibimos en Oaxaca a un coordinador nacional de Bienestar, así sin más pareciera que para supervisar y poner orden a un suceso que debió de haber sido nacional, pero que la agenda pública desvió por cruzarse con la aprobación de la mariguana de uso lúdico.

Dos experiencias podemos sacar de este suceso tan triste y negro para la historia del estado; la primera, es que si desde el principio la comunicación desde la delegacion estatal hubiera fluido y se hubiesen hecho acompañar con medios de comunicación y gobierno de orden estartal y municipal, aunque se hubiera pospuesto la apliación, la responsabilidad era compartida; y la segunda, cuando Bienestar NAcional, gobierno del estado y los gobiernos municipales por fin le pudieron entrar a la logistica, se evitaron los conatos de bronca, las discusiones y los procesos se agilizaron.

Ojalá esto tenga repercusiones o al menos, una disculpa publica, porque es lo mínimo que nos merecemos ante tal atrocidad.

Etiquetas:

También podría gustarte

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

error: ¡El contenido está protegido!