Tribus afines a Morena y al gobierno local atizan conflicto en la Sección 22, denuncian en Oaxaca
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II de II Partes
Álvaro Morales
El conflicto actual que se sostienen las tribus más visibles de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) no es ideológico, para reivindicar al magisterio, como lo aparentan, sino que el trasfondo real es arrebatar el poder político y de negociación que actualmente mantiene la dirigencia que encabeza Eloy López Hernández, coincidieron en señalar dos ex integrantes del Comité Ejecutivo Seccional (CES), consultados por este medio.
Mientras los líderes actuales han incurrido en abusos, al negociar candidaturas a puestos de elección popular con el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena, que encabeza Mario Delgado, y entablar pactos económicos con el gobierno de Oaxaca para “desmovilizar” al magisterio, la actual disidencia, sostuvieron los denunciantes, permanece alineada con otro grupo de Morena; éste, encabezado por el senador Salomón Jara Cruz, por lo que no actúa de manera independiente.
Las fuentes, que pidieron no revelar su nombre para evitar represalias, confirmaron que este conflicto ha escindido a los liderazgos más visibles: por una parte, como se reportó, aparecen los secretarios General, Eloy López Hernández; de Organización, Genaro Martínez Morales, y de Finanzas, José Carlos López Alonso, y por el otro, el secretario de Prensa y Propaganda, Wilbert Santiago Valdivieso, y las corrientes de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), la Coordinadora Democrática Magisterial de Oaxaca (Codemo), la Chispa Clasista y un sector de Praxis.
Entre los líderes históricos de las corrientes magisteriales actualmente opositoras a su dirigencia figuran Rogelio Vargas Garfias (UTE), Erangelio Mendonza (Codemo), Luis Fernando Canseco Girón (un sector de Praxis) y Ezequiel Rosales (Chispa Clasista).
Según las fuentes, hasta antes de que el actual conflicto por el control del sindicato de maestros detonara, el vocero Wilbert Santiago Valdivieso respondía a los intereses del secretario de Finanzas, José Carlos López, que controla otro sector de Praxis.
“Los viejos líderes de la Sección 22, acostumbrados a los recursos del Estado, se vieron rebasados por Eloy López, que entendió rápidamente que no los necesitaba”, sentenció, uno de los personajes consultados.
Agregó: “Salomón Jara quiere controlar la Sección 22 en su carrera para la gubernatura (de Oaxaca); hay una alianza real entre Salomón Jara (líder y senador de Morena) y Wilbert Santiago, que abiertamente presume está alianza vía el Frente Unido de Comunidades Oaxaqueñas (FUCO) en el Istmo.
“Está alianza se amplió con la presencia de Rogelio Garfias de la UTE –corriente radical de la Sección 22– y de esta forma Salomón Jara está metido en el relevo seccional”.
Sin embargo, la persona consultada, en su momento integrante del CES, reiteró que los actuales líderes tampoco han respetado las normas del magisterio democrático: “No es un secreto la relación de la actual dirigencia con Mario Delgado, a tal grado que recibió candidaturas a diputados y presidencias municipales”.
Criticó: “La dirigencia también se ha pasado”.
Malos resultados
En contra de los intereses de los líderes actuales, la mayoría de los candidatos impulsados por la cúpula de la Sección 22 obtuvieron malos resultados en el proceso electoral del pasado seis de junio, entre ellos Arcelia López Hernández, sobrina de Eloy López Hernández, que, bajo las siglas de Morena, no sólo perdió la presidencia municipal de la Heroica Ciudad de Tlaxiaco, en la región de la Mixteca, sino que culminó en cuarto lugar de las votaciones, casi 10 puntos por debajo del ganador, el abanderado de Encuentro Solidario (PES), Miguel de Jesús Pérez Vázquez.
Otro caso fue el de Héctor “Yodo” Pineda Santiago (Secretario de Finanzas del magisterio durante la gestión de Azael Santiago Chepi, también diputado federal), en Juchitán de Zaragoza, que finalizó el proceso tres puntos por debajo del abanderado del PT a la reelección, Emilio Montero Pérez.
Una excepción fue Ciudad Ixtepec, también en la región del Istmo, donde sí obtuvo el triunfo una recomendada de la cúpula magisterial: Gabriela López Olivera, propuesta por José Carlos López Alonso, de acuerdo con el testimonio brindado a Agenda CIO.
Intereses encontrados
Con intereses económicos y políticos encontrados, indicaron los testimonios, el bloque UTE-Codemo-Chispas ha arremetido contra la inacción de sus líderes, que han evitado al máximo de sus posibilidades movilizar a la Sección 22 para así cumplir con los acuerdos con el gobierno federal y estatal.
A cambio de distender sus acciones, la cúpula ha recibido de las autoridades –además de canonjías políticas– respuestas a algunas de sus demandas más sentidas, como la regularización de claves administrativas –incluidas plazas que fueron vendidas antes de la reforma electoral de Enrique Peña Nieto– y la contratación de normalistas.
Pese a ello, los disidentes les recriminan a sus líderes que hayan dejado de exigir justicia por los militantes que han sido víctimas de asesinatos, desaparición y detenciones arbitrarias, y, principalmente, que no haya convocado en tiempo y forma al proceso de renovación del CES.
De hecho, con el retraso de la convocatoria y renovación, la actual dirigencia pudo negociar prebendas en dos procesos electorales consecutivos: en 2018, donde, a manera de ejemplo, la sobrina del actual líder de la Sección 22 (Arcelia López) fue nombrada candidata plurinominal por Morena en el Congreso local y 2021, donde la misma persona fue nombrada candidata a la presidencia del municipio de Tlaxiaco.
Ante ello, las fuerzas opositoras, subrayó otra de las fuentes, comenzaron a movilizarse a finales de 2020 a través de la Codemo, de Erangelio Mendoza, que durante una semana, entre el 23 y 29 de noviembre, llevó a cabo bloqueos carreteros en la ciudad de Oaxaca.
La protesta se efectuó días antes de que de acuerdo con los tiempos magisteriales, la dirigencia estatal debiera solicitar al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) la emisión de la convocatoria para la renovación seccional.
Erangelio Mendoza González fue el líder de la Sección 22 que en 1992 logró que el gobierno de Oaxaca cediera al magisterio el control administrativo del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).
Ahora, la corriente de Mendoza aglutina, entre otros, a supervisores y jefes de sector de educación primaria a través, precisamente, del Comité Directivo de Jefes de Sector y Supervisores.
Normalistas, principal grupo de choque
Pero la mayor de las movilizaciones ha sido promovida, sostuvo la fuente, por la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y el Frente Popular Revolucionario (FPR), a través de los normalistas de Oaxaca.
“En sus fallidos intentos, utilizan a los normalistas, que fueron infiltrados por el FPR”, afirmó.
Jóvenes, hombres y mujeres, que se presentan como militantes de la Coordinadora Estudiantil Normalista del Estado de Oaxaca (CENEO) han llevado a cabo desde el año pasado, una serie de protestas violentas, que han incluido agresiones a golpes contra ciudadanos y periodistas; la vandalización de edificios públicos y privados; el saqueo de camiones repartidores y bloqueos en carreteras y espacios públicos, como el efectuado durante abril pasado a las instalaciones del aeropuerto de la Ciudad de Oaxaca.
Mientras la autoridad educativa ha insistido una y otra vez que todos los pliegos petitorios de los normalistas han sido respondidos, éstos han continuado movilizándose con diversos argumentos, desde el libre acceso a las escuelas normales –sin examen de admisión—hasta la entrega de plazas directas, la no desaparición de las escuelas normales e incluso, en solidaridad con hechos sangrientos registrados en Sudamérica y Asia.
Mientras el conflicto escala, el gobierno de Oaxaca, a través de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Fiscalía General del Estado y la Secretaría General de Gobierno (Segego) se han negado, de manera sistematizada, a entablar o comenzar denuncias penales contra los autores materiales e intelectuales de esos hechos.
“Y hoy quieren calentar también la Escuela Normal Superior de Oaxaca (ENSFO)”, sostuvo.
Ruptura más que evidente
En mayo pasado, el vocero de la Sección 22, Wilbert Santiago, convocó a una Asamblea Estatal para supuestamente definir a los delegados de la Sección 22 que intervendrían en el XIV Congreso Nacional de la CNTE que se efectuaría en Chiapas, una semana después.
Sin embargo, el nombre del portavoz era el único que figuraba en la convocatoria de los actuales integrantes de la Comisión Política, que encabezan Eloy López Hernández y Genero Martínez Morales.
Un día después de la realización del acto, Wilbert Santiago fue desconocido por su región, el Istmo de Tehuantepec, como su representante en el máximo órgano negociador del magisterio.
Un mes después, durante la marcha alusiva al 15 aniversario del fallido desalojo del plantón magisterial ocurrido el 14 de junio de 2006, varios sindicalistas pintaron consignas en contra de Eloy López Hernández, Genaro Martínez y José Carlos López Alonso, a los que calificaron como “charros” y “traidores”.
–¿Cuándo habrá elecciones?, consultó el reportero.
–El tres de julio se intentará hacer la Asamblea Estatal para discutir el relevo seccional. Los Utes-Chispas-Codemo plantean el relevo en forma inmediata.
>La dirigencia presentará una ruta cuidando los procesos establecidos en los principios del movimiento. Si la ruta es aceptada es probable que el relevo se concluya en enero o febrero.
–¿Cómo están divididos, quién respalda a quién?
— Los llamados Amplia, donde están los utes, codemos, chispas clasistas y magonistas, forman un bloque en contra de la dirigencia; sus líderes históricos: Erangelio Mendoza, Rogelio Vargas Garfias, Yolanda Barranco, y algunos más.
> La dirigencia tiene un bloque de líderes de la Insurgencia Magisterial, Praxis y magisterio de la mixteca, con algunos libres de la Cuenca del Papaloapan, Cañada y Sierra.
