CARGANDO

Escribe para buscar

Sociedad

8 de marzo, las marchas de la furia autoconsciente de las mujeres mexicanas

Compartir

Rodrigo Islas Brito

“Qué envidia ser escultura y que el gobierno nos cuide y proteja”, comenta una joven mujer sobre las imágenes de monumentos amurallados y protegidos en la Ciudad de México la mañana de este ocho de marzo, día internacional de la Mujer. Horas después las anunciadas marchas de mujeres y de colectivas de mujeres se inician alrededor del país.

En la ciudad de Oaxaca, las marchas separatistas de mujeres en la que ha se ha pedido que no sean cubiertas informativamente por hombres, que hoy solo debemos quedarnos callados y escuchar, circulan los videos y las imágenes de pancartas con rostros de mujeres asesinadas y gritos de que América Latina será ahora toda feminista, dándose cita entre un mar de cientos de otras mujeres que caminan con los rostros abiertos, cubiertos, vestidas de negro, morado y verde.

“¡No que no! ¡Sí que sí! Ya volvimos a salir!, ¡ Alerta!, ¡Alerta! “, son los gritos entre tambores y más consignas y más gritos y más brazos en alto. “¡Señora no sea indiferente se mata a las mujeres en la cara de la gente!” es una de las peticiones que también hablan sobre que ni una asesinada más, sobre luchar  para no morir mañana, sobre que hoy las mujeres no son ni exageradas , ni histéricas, ni gritan porque estén menstruando, sino porque las están asesinando.

Anuncios con engrudo con las caras de hombres y profesores acusados de violadores, violentadores y acosadores son pegadas en las paredes de escuelas en huelga y edificios coloniales. Acusaciones de que en la tendencia de violencia feminicida que azota al país hay fiscales, gobernadores y hasta presidentes cómplices, también.

“Los fans de Andrés Manuel López Obrador diciéndoles borregas de derecha a las mujeres de que fueron a marchar, caray, ¿en dónde me perdí?”, comentan en las redes sociales al tiempo que la esposa del presidente de México, Beatriz Rodríguez Mueller con la leyenda de “así no”, publica en su perfil de Facebook la imagen de una feminista encapuchada lanzando una bomba molotov contra un cuadro de policías que flanquean el portón de Palacio Nacional.

El fuego también alcanza a otras mujeres manifestantes encapuchadas y una de ellas es auxiliada por otras mujeres para librarse de su pantalón en llamas que está punto de quemarle el cuerpo. Periodistas y usuarios afines a decir que las feministas están locas y son peligrosas se dan vuelo en sus descalificaciones y lamentos, mientras algunas mujeres asistentes a la marcha en la Ciudad de México se congratulan de la experiencia y otras afirman haber sido gaseadas en sus protestas.

En el marco del Día Internacional de la Mujer” maestras de la Sección 22 y mujeres de organizaciones sociales marchan también en una Oaxaca en el que se demanda ya que deje de ser tradición intercambiar a niñas por cerveza o ganado, o machetearlas, o decidir que no vayan a la escuela, o que falsos gestores les roben sus tejidos y se hagan elite con ellos, que ya se deje de ser tradición el romantizar su pobreza, miseria y sumisión.

En la Ciudad de México otras mujeres se extrañan de que los mismos patrones que exigen pruebas médicas de gravidez de embarazo, o que le dicen a sus empleadas que ellas pueden llegar muy alto donde todo es cosa de que cooperen y sean de amplio criterio, ahora digan y declaren jubilosos a la prensa que en el paro nacional de este nueve de marzo están con ella. Donde conceptos  como Soy empresario y cien por ciento feministas, y el Consejo Coordinador Empresarial apoya lo más valioso que nos ha dado Dios, suenan a un cáncer de simulación perpetua.

En sus casas un tipo le dice a otro por comentarios de Facebook  que está de acuerdo con que las mujeres tengan derechos pero no con la forma en las que los piden, el otro le responde que se merecen el día solo por el hecho de ser mujeres. Y se pronuncian conscientes de la problemática de violencia de género porque tienen madre y abuela pero dicen que con violencia las mujeres en este país no van a lograr nada

“¿Algún día comprenderán que no se trata de lo que opinen, si están o no de acuerdo?”, les cuestiona una mujer que se declara harta de andar buscando argumentos para gente que simplemente no puede ni nota que hay algo que tiene que cambiar.

En las marchas que hoy concentraron a mujeres organizadas autónomas a exigir un alto a todos los tipos de violencia perpetradas contra ellas, así como a los feminicidios y a la impunidad del Estado que subestima y reproduce los crímenes de odio contra ellas, el sentimiento de alegría es grande.

“Quisiste hacernos menos y hoy te demostramos que lo de menos eres tú”, comenta una chava treinteañera en su posteo de una foto de toma aérea del Monumento a la Revolución en el que se puede ver el lugar repleto de puntos morados de mujeres en lucha convocando a otras mujeres a sumarse a favor de los derechos de las niñas, adolescentes y mujeres de todos los contextos sociales.

El mensaje va probablemente contra el presidente de México Andrés Manuel López Obrador y su proclividad a olvidar públicamente el hecho de que mañana lunes nueve de marzo se celebrar el primera Paro nacional de mujeres en la historia del país, pero también va contra todos aquellos y aquellas que siguen queriendo pautar las formas para gritar sobre el hartazgo de vivir en el infierno.

Hoy ocho de marzo del 2020 las marchas de las mujeres por sus vidas han sido muy nutridas, furiosas en su decisión de pintar monumentos sagrados y tirar vidrios aunque les levanten enfrente vallas de concreto para no hacerlo, rabiosas en su autoconciencia de estar significándose como protagonistas y guerreras del  momento de su propia historia.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

error: ¡El contenido está protegido!