Agradece CDI con medias tortas concierto de niños indígenas en Oaxaca; tenían 3.5 mdp de presupuesto
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Ivonne Mateo
Con medias tortas; frijoles y salsa de huevo alimentó la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) a niños, niñas y jóvenes de comunidades de Oaxaca que presentaron el Onceavo Concierto Monumental de Bandas de Viento Infantiles y Juveniles de los Pueblos Indígenas en el Auditorio Guelaguetza la noche del viernes 9 de noviembre.
Esto, a pesar de que la delegación de Oaxaca, encabezada por Amable Cecilia Cruz Lozano, contó con un presupuesto de 3.5 millones de pesos para los gastos de hospedaje; alimentación; transporte y montaje del escenario.
Denuncian humillación
Mediante una publicación en redes sociales, el trompetista originario de Santa María Tlahuitoltepec, José Luis Hernández, denunció el trato “indigno” que la CDI dio a los músicos que se trasladaron desde las 8 regiones del estado a la capital oaxaqueña para ofrecer un concierto para más de 11 mil personas.
“Es una tristeza que ante la gran labor y esfuerzo que realizan las comunidades en preparar musicalmente a sus Bandas de Música, el Gobierno les devuelva una miseria con este tipo de alimentación” , expuso.
Condenó que, a pesar de que los artistas no obtienen remuneración alguna por su participación en estos eventos ni les interesan los compromisos políticos, las autoridades tampoco les garantizan condiciones dignas para disfrutar de sus presentaciones.
Tropiezo constante
Ante ello, el músico y director del Instituto Cultural Calmecac, Nathanael Lorenzo Hernández, reveló en entrevista para este medio que en el sector gubernamental son comunes las desatenciones para los niños indígenas.
“En una ocasión fui con mis niños a la Ciudad de México a un evento convocado por una dependencia. En el hotel en que nos hospedamos había un gran bufé; los niños estaban alegres con lo que pensaron que les darían de comer; no sabes la rabia que sentí cuando vi que a mis alumnos les estaban dando huevos con jamón. No está mal si lo comes en tu casa, pero en condiciones así, es una ofensa”, refiere.
El maestro señala que, desde ese momento, no acepta invitaciones de autoridades gubernamentales si no le garantizan condiciones dignas para sus alumnos.
No son músicos de segunda
En ese contexto, Nathanael hace un llamado a los maestros de música de las comunidades.
“Debemos dejar claro que nuestros alumnos no son músicos de segunda. No se presten a estos circos; ni por amenazas de despido dejen de alzar la voz. ¡Se tocaron obras de compositores jóvenes nuevas a cambio de media torta! Nos hacen esto porque no estamos unidos, somos un montón de artistas en Oaxaca y cada uno con su ego. Ya no permitamos que nos usen para beneficio de las instituciones” enfatiza.
@ivonnemateo_
