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Invaden con mansiones áreas naturales protegidas de Oaxaca

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Miguel Ángel Maya Alonso

Cuando el 25 de diciembre de 2010 se publicó un decreto en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Oaxaca, en el que se actualizó el polígono de las áreas naturales protegidas ubicadas en jurisdicción del Ejido Guadalupe Victoria, municipio de Oaxaca de Juárez, bajo el argumento de que en las leyes anteriores no se tenían contemplado con exactitud las delimitaciones, las hipótesis de una invasión a esta área fue formulada por ambientalistas oaxaqueños.

Los temores se hicieron realidad cuando en 2015 iniciaron los trabajos de construcción de las primeras mansiones en la cima de la montaña ubicada tras el cerro del Crestón, la Segunda Sección y el Ejido Guadalupe Victoria. Dos años después, comenzó la venta directa de lotes y casas.

A pesar de que el municipio de Oaxaca de Juárez detectó en el plan de desarrollo municipal 2017-2018 que el crecimiento de la mancha urbana ha deteriorado las zonas de reserva ecológica ubicadas en el Cerro de San Felipe, Cerro del Fortín y en la agencia municipal de Guadalupe Victoria, lo que pone en riesgo el desarrollo sustentable del municipio, hasta el momento no hay acciones para frenar este crecimiento.

Dentro de esta invasión se localizan casas de lujo en lo que el Atlas de Riesgo Municipal 2011 identifica como zona sujeta a conservación ecológica, en la agencia del Ejido Guadalupe Victoria. No hay informes por parte del Municipio de quién o por qué se autorizaron los permisos para estas construcciones.

“Las zonas de reserva ecológica ubicadas en el Cerro de San Felipe, Cerro del Fortín y en la agencia municipal de Guadalupe Victoria están gravemente deterioradas lo que junto al cambio climático y al crecimiento de la mancha urbana pone en grave riesgo el desarrollo sustentable del municipio”, indica el plan de desarrollo municipal.

La mancha urbana ha crecido hasta el punto de que en zonas ha alcanzado al que sería el Libramiento Norte, un proyecto fallido que intentaba contribuir al tráfico vehicular de la ciudad de Oaxaca, desde Viguera al entronque con la carretera hacia Istmo, con una longitud de 18 kilómetros.

El decreto señalaba que de la mancha urbana al Libramiento Norte se usaría sólo para forestación, reforestación, arbolado de viveros y cultivo temporal. En el Plan de Ordenamiento de la Zona Conurbada de la Ciudad de Oaxaca, emitido por la Comisión de Conurbación Intermunicipal de la Ciudad de Oaxaca y los Municipios Conurbados, publicado en el Periódico Oficial el 12 de noviembre de 1994, se refuerza el cuidado de las reservas, ya que establece la conservación de las zonas definidas de protección ecológica y de cultivo.

Sin embargo, el 25 de diciembre de 2010 se publicó un decreto en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Oaxaca, en el que se actualiza el polígono de las áreas naturales protegidas, bajo el argumento de que en las leyes anteriores no se tenían contemplado con exactitud las delimitaciones.

Invasión genera problemática ambiental

El Atlas de Riesgo Municipal 2011 de Oaxaca de Juárez destaca que, debido a la deforestación, así como por los cortes y modificaciones a los escurrimientos superficiales provocados por la construcción de avenidas, calles y carreteras, y en general por todas aquellas alteraciones al terreno resultantes de la urbanización y el crecimiento descontrolado de la mancha urbana, han producido deslizamientos de laderas, derrumbes y flujos de agua y lodo.

Lo anterior ha traído como consecuencia el incremento de zonas vulnerables a hundimientos, deslaves y deslizamientos de suelos y roca. La actualización y rescate de la información existente se hace ahora una labor imprescindible para establecer políticas preventivas, las cuales aporten datos valiosos para la realización de obras de remediación, así como para evitar el crecimiento de la mancha urbana hacia zonas consideradas de alto peligro.

Otro aspecto ambiental que merece una atención muy importante es el manejo de las aguas residuales, y en general los desechos sólidos que se generan en el municipio y sus áreas conurbadas. Ambos aspectos tienen un impacto determinante en la calidad de vida de los habitantes.

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