“Me puedo confortar un poco con la idea de que ya no está”, dice hermana de Claudia Uruchurtu, a 21 meses de desaparición
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II de II Partes
Álvaro Morales
A un año con nueve meses de la desaparición de Claudia, la idea que mitiga en algo el dolor y le permite sobrellevar el presente a Elizabeth Uruchurtu Cruz, es pensar que su hermana ya no está en este mundo y que no sufre de condiciones infrahumanas en algún lugar de esta tierra donde pudiera estar en cautiverio.
Aunque esa idea le consuela y le impide desfallecer, Elizabeth es firme al sentenciar que tanto ella como su familia seguirán buscando a Claudia Uruchurtu hasta el último momento, hasta donde sus fuerzas les permitan.
“Si tú te paras y tú ves la serranía es inmensa; entonces, cuando vas a hacer la búsqueda con otras personas, con otras familias, tú te paras ahí y tú ves la inmensidad de todo eso y ahí es cuando realmente la esperanza se muere porque es, literalmente, buscar una aguja en un pajar”, reflexiona.
El próximo 26 de diciembre, un día después de la Navidad, Claudia Uruchurtu Cruz, activista de Asunción Nochixtlán, cumplirá 21 meses desaparecida, un año con nueve meses.
–-¿La esperanza de que tu hermana esté viva existe? el presidente, Andrés Manuel López Obrador, en su momento, dijo, desafortunadamente, que la asesinaron…
–Por un lado, primero, aclaremos que una cosa en todos los casos de desaparición forzada es que la presunción de vida se debe perseguir. Siempre esa es la regla y es con esas reglas que trabajamos con la Comisión Nacional de Búsqueda y un poco, ahora, con la Comisión Estatal de Búsqueda.
>Esa es la primera cuestión: a Claudia la tenemos que seguir buscando y la presunción de vida debe persistir. La desaparición forzada, la característica del crimen, es que se tiene que perseguir hasta que se encuentre a la víctima.
“Yo siempre les digo: Si tú te paras y tú ves la serranía es inmensa; entonces, cuando vas a hacer la búsqueda con otras personas, con otras familias, tú te paras ahí y tú ves la inmensidad de todo eso y ahí es cuando realmente la esperanza se muere porque es, literalmente, buscar una aguja en un pajar”.
Claudia Uruchurtu Cruz desapareció el 26 de marzo de 2021, luego de participar en una manifestación contra las autoridades de Asunción Nochixtlán.
La activista acusaba a la administración que encabezaba Lizbeth Victoria, entonces alcaldesa, de haber incurrido en delitos como desvío de recursos y abuso de autoridad, por lo que promovió procesos de auditoría ante el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de Oaxaca (OSFE).
Tras esto, tanto la ex edil como otros cuatro integrantes del ayuntamiento, fueron detenidos meses después por el delito de desaparición forzada; tres de los subordinados de la ex servidora pública fueron declarados culpables y sentenciados a entre 60 y 40 años de prisión.
En un primer momento, la munícipe también había sido sentenciada por esa falta; sin embargo, la jueza modificó su sentencia tras reclasificar los cargos contra la ex edil a una “obstrucción” en la búsqueda de Claudia Uruchurtu.
“Si no hay información es muy difícil llegar y encontrar a los desaparecidos; en ese sentido, le hemos suplicado muchísimas veces, y lo vamos a seguir haciendo, a la población porque alguien debe saber algo y alguien nos podría ayudar. Sin pistas es muy difícil hacer la búsqueda; se hace, obviamente, todo el trabajo de análisis con la policía, con la Fiscalía, para tratar de identificar puntos de interés dónde podamos seguir buscando…”, resaltó Elizabeth Uruchurtu.
Mitiga su dolor
“A mí si me preguntan, yo individualmente y esto, a lo mejor es algo que no hemos platicado como familia, yo puedo vivir con la idea de que Claudia ya no está aquí. Yo no podría vivir con la idea de que ella está en condiciones inhumanas porque ya es mucho tiempo. Yo no podría, yo no podría seguir viviendo así”, admite, con la voz quebrada.
“Yo me puedo confortar un poco con la idea de que ella ya no está, pero no lo sé, y vamos a seguirla buscando y esa ha sido nuestra prioridad y lo va a seguir siendo. Yo confío, yo creo en Dios, y yo le pido todos los días que nos deje encontrarla, que nos deje encontrarla para darle un poco de paz, sobre todo, a mi mamá a mi mamá, que no tiene a dónde ir a llorar su pena”.

Denuncian anomalías
En un periodo de ocho días, la jueza de Huajuapan de León, María Teresa Quevedo Sánchez, cambió el fallo condenatorio que había emitido en audiencia pública el pasado siete de diciembre en contra de la ex presidenta municipal de Asunción Nochixtlán, Lizbeth Victoria Huerta, por el delito de desaparición forzada de personas en agravio de la activista Claudia Uruchurtu Cruz y, en un viro sin precedente, decidió reclasificar el ilícito a “obstrucción” en las labores de búsqueda de la mujer que permanece desaparecida desde marzo de 2021.
En una audiencia realizada vía remota, a la que tuvieron acceso familiares de la víctimas, abogados, ministerios públicos y representantes de la parte imputada y cuyo extracto fue entregado por las víctimas colaterales a este medio de comunicación, la jueza Quevedo Sánchez declaró, ante los oídos de todos y sin ningún tipo de interferencia que alterara la comunicación, culpable del delito de desaparición forzada de personas a Lizbeth Victoria Huerta, Juan Antonio Hernández Martínez, Rolando Aquino Barrita y a Nelci Yanet Vásquez Jiménez, ; sin embargo, únicamente los tres últimos recibieron la sentencia respectiva.
Mira el video aquí:
“Como consecuencia, se considera y se declara a Lizbeth Victoria Huerta, Juan Antonio Hernández Martínez, Nelci Yanet Vásquez Jiménez y Rolando Aquino Barrita culpables del delito de desaparición forzada de personas cometido en agravio de Claudia Uruchurtu Cruz, quedando subsistentes las medidas de coerción que se les impusieron en la presente causa”, leyó la propia jueza, según se aprecia en el fragmento de la videograbación de la audiencia.
Y continúa la juzgadora: “Noveno, los razonamientos y fundamentos se establecerán al integrarse la sentencia respectiva, así lo resolvió y firma la ciudadana licenciada María Teresa Quevedo Sánchez”.
Contradicciones
Con aquel antecedente, cinco días después, el 12 de diciembre, en la audiencia de individualización de sentencia, el Ministerio Público de la Fiscalía General de Justicia de Oaxaca solicitó la pena máxima en contra de Lizbeth Victoria Huerta y sus tres cómplices que, por tratarse de exservidores públicos, asciende a 90 años en prisión.
Sin embargo, en ese momento, la jueza argumentó que la solicitud de la autoridad ministerial no se apegaba a su fallo, pues la ex edil en ningún momento había sido sentenciada por desaparición forzada de personas sino por “obstruir” las labores de búsqueda de Claudia Uruchurtu Cruz.
“Solicitan 90 años para Lizbeth Victoria Huerta y entre 60 y 90 años para los otros tres responsables; ahí es cuando la jueza, dice que no se apegaron a su fallo…
“Se hace una pausa en la audiencia y nosotros como víctimas; incluso, los mismos ministerios públicos, nuestros asesores jurídicos, entramos en una confusión porque no entendíamos qué es lo que estaba tratando de decir la juez; finalmente, la juez termina esa audiencia, el 12 de diciembre, sin dar una sentencia, y nos dice que va a leer la sentencia el 15 de diciembre y ya: nos deja con esta duda de no saber qué es lo que está diciendo”, agrega Uruchurtu.
El 15 de diciembre, la jueza del Tribunal de Enjuiciamiento de Huajuapan de León, María Teresa Quevedo Sánchez, modificó el delito de desaparición forzada de personas que recaía, según sus propios términos dados días antes, sobre Lizbeth Victoria Huerta y operadora política del hoy gobernador de la entidad, Salomón Jara Cruz, y la sentenció a cuatro años y dos meses de prisión bajo cargos de “obstrucción” en la búsqueda de Claudia Uruchurtu Cruz.
Con esa decisión, la pena contra Victoria Huerta se redujo más 95 por ciento, pues la sentencia máxima por desaparición forzada de personas, delito que se le atribuía a la ex edil, es de 90 años.
Contrariamente, la misma juzgadora halló penalmente responsable de la desaparición forzada de Claudia Uruchurtu a Juan Antonio Hernández Martínez, guardaespaldas de Lizbeth Victoria, y, por ende, lo condenó a 60 años de prisión en calidad de autor material del acto criminal, y, en calidad de partícipes o cómplices, condenó a 40 años de cárcel a Rolando Aquino Barrita y a la misma pena a Nelci Yanet Vásquez Jiménez, ambos también cercanos a la ex alcaldesa.

Seguirán buscando
Una vez emitida la sentencia, la familia Uruchurtu informó que apelarán la sanción, principalmente, por el caso de la ex alcaldesa; mientras tanto, Elizabeth reiteró que las búsquedas continuarán.
“La vamos a seguir buscando; nuevamente, les pido si alguien sabe algo, lo más mínimo, quizá sea para nosotros esa clave que nos falta para encontrarla. Nosotros hemos llegado a un punto que muy pocas familias han llegado en estos casos.
“Nosotros no podemos dejar de agradecer la participación tanto de la Fiscalía, como de los investigadores, de los peritos, de los analistas, de los ministerios públicos, porque hemos llegado mucho más lejos que la mayoría de las familias, y eso ha sido mucho con el soporte de las diferentes instancias federales: la Subsecretaría de Seguridad, que soportó diferentes acciones de análisis, de inteligencia; la subsecretaría de Derechos Humanos, con Alejandro Encinas, porque sin su soporte no podríamos estar trabajando con la Comisión Nacional de Búsqueda, al mismo Presidente, que tomó, que le dio cierta importancia al caso.
“Las cuestiones políticas no las podemos hacer a un lado y nosotros en este caso como familia no podemos sino agradecerles lo que nos han brindado porque hemos llegado mucho más lejos… por eso es que el caso siempre se ha dicho y se ha clasificado como un caso paradigmático”.
