Obrador advierte: en este gobierno honesto, todo el mundo tendrá que pagar impuestos
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Rodrigo Islas Brito
“Antes podías decir, ¿para qué pago impuestos si se los van a robar? Hoy ya no es válido”, fue el mensaje que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dio a todos los mexicanos en su conferencia mañanera de este viernes, donde puso de manifiesto que su gobierno honesto combatirá la corrupción al tiempo que hará más eficiente la captación fiscal del sistema tributario mexicano.
El mandatario dijo que los impuestos que las y los mexicanos pagarán a partir del 2020 deberán ser tomados por los mismos contribuyentes como contribuciones para que su país pueda garantizarles los servicios básicos como el derecho a estar seguros, esto en un año que está por concluir, el 2019, es ya el más violento en la historia de México, con cerca de 29 mil homicidios dolosos y 833 feminicidios tan solo al cerrar el mes de octubre.
Sin el acostumbrado tema nacional que fungirá como eje y presentación de la conferencia, el presidente Obrador se dedicó a responder preguntas sobre distintos puntos que la prensa le lanzó. Dijo que, pese a que alguien hoy en México pueda afirmar que su recibo de luz le ha llegado más elevado que antes, este solo sería una excepción a la regla, pues él personalmente le ha dado la indicación a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de no aumentar tarifas en el servicio.
Sobre datos que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha dado respecto a que hoy existe en México una caída en el nivel de confianza del consumidor, Obrador dijo, con gráfica de por medio, que aun con este descenso, el nivel de confianza ha sido el más alto registrado desde el 2007, a lo que un reportero le planteó que el INEGI ha proporcionado otros datos estadísticos contrarios a la eficacia de su administración.
Pues el Instituto estableció que más de noventa y cinco mil autos menos se registraron en la compra de vehículos que los mexicanos hicieron en el 2019 en comparación al 2018. Además de que en lo referente a este su primer año de gobierno los indicadores estadísticos también marcan que la inversión en construcción descendió en un 4.6 por ciento y la inversión en maquinaria un 4.8 por ciento, en relación al 2018, último año del gobierno priista de Enrique Peña Nieto.
Sobre esto, Obrador hizo acopio de otros datos para su causa. Dijo que hoy las remesas del extranjero a México van por los treinta mil millones de pesos y que al acabar el año seguramente llegarán a los 35 mil millones de pesos, a lo que sumó los 21 millones de pesos contabilizados como lo dejado por el turismo nacional e internacional tan solo hasta el mes de octubre.
Además de que la revista Forbes ha publicado un artículo donde afirma que hoy México es uno de los países más atractivos para la inversión en todo el mundo. “Ni modo que haya chayo de por medio”, recalcó el presidente ante la algarabía de los reporteros.
AMLO definió que México va progresando en cuestión de economía, pero que él como presidente sigue buscando aumentar el progreso pese a todo lo que dicen sus opositores. “Quisiéramos ir mejor, es un propósito cada vez mejor, pero no es como lo sostienen nuestros adversarios y sus voceros”, remató el mandatario, al tiempo que celebraba la designación de la ex titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Margarita Ríos-Farjat, como la nueva ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
“Muy bien también por la participación de las mujeres, vamos a procurar en todos los casos, cuando menos la mitad de mujeres”, apuntó. Tras lo que abordó la reunión que el día de ayer tuvo en México con el Procurador de Justicia de Estados Unidos, William Barr, respecto a la intención del gobierno de Donald Trump de categorizar a los carteles mexicanos del narcotráfico como terroristas.
No salió de su discurso de que hoy México y Estados Unidos mantienen muy buenas relaciones, asegurando que el que el señor Barr sea abogado ayudó mucho a que él mismo se diera cuenta de que como estados soberanos todos los países tienen que apegarse a sus constituciones, que en el caso de México marca que puede haber cooperación con el extranjero, pero jamás intervención.
“No puede permitirse que fuerzas extranjeras usen el territorio con propósitos militares”, afirmó el mandatario mexicano asegurando una vez más que no existe confrontación con el gobierno de Donald Trump, resaltando además que para que él como presidente del país permita una intervención militar extranjera en suelo mexicano tiene que avisar al Senado de la República, quien sería el último ente gubernamental encargado de permitir o no que algo así sucediera.
