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El Istmo y la Costa, siete años consecutivos con sequía… desde moderada hasta extrema y excepcional, la peor, Oaxaca

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Álvaro Morales

Extensas porciones de las regiones del Istmo de Tehuantepec, Costa y Sierra Sur de Oaxaca han sufrido múltiples afectaciones debido a que durante los últimos siete años han sido golpeadas permanentemente por el fenómeno de la sequía en todas sus intensidades, desde moderada hasta extrema y excepcional.

Aunque en 2017 la región del Istmo de Tehuantepec fue declarada zona de desastre debido a que quedó envuelta en un periodo generalizado de falta de agua, esta crisis comenzó hace más de siete años y, en la actualidad, las poblaciones continúan sufriendo los estragos porque el fenómeno se ha agudizado en diversas zonas.

En puntos como el municipio de Matías Romero Avendaño la sequía se ha prolongado durante casi 10 años y en otros sitios, como Santa María Chimalapa o San Juan Guichicovi, ésta ha prevalecido durante un lustro sin que las autoridades hayan establecido planes de apoyo para los sectores afectados; tal ha sido el embate que han sufrido esas tres poblaciones istmeñas, que en 2019 llegaron a registrar durante más de tres meses continuos sequía excepcional, el rango más destructivo provocado por la falta de lluvia.

Para conocer al impacto que ha tenido la sequía en las regiones y municipios oaxaqueños, Agenda CIO consultó los datos emitidos desde 2014 por el Monitor de Sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y separó los resultados en dos periodos coyunturales: el primero, al cierre de abril, antes del comienzo de la temporada de lluvia de cada año y, el segundo, la primera quincena de noviembre, al término de la época de huracanes.

¿Qué es la sequía y cuáles son sus niveles?

La falta de disponibilidad de agua por la falta de lluvia o sus bajos niveles se segmenta en cuatro niveles: de acuerdo con las autoridades, el clima anormalmente seco (D0) se trata de una condición de sequedad, que no puede ser considerada como una categoría de sequía, pero que se presenta al inicio o al final de ésta.

“Al inicio de un período de sequía, debido a la sequedad de corto plazo, la D0 puede ocasionar el retraso de la siembra de los cultivos anuales, un limitado crecimiento de los cultivos o pastos y existe el riesgo de incendios. Al final del período de sequía: puede persistir déficit de agua, los pastos o cultivos pueden no recuperarse completamente”, explicó.

Después del clima seco, en la tabla de riesgos aparece la sequía moderada o D1, donde se presentan algunos daños en los cultivos y pastos y bajos niveles en ríos y arroyos, y la sequía severa o D2, con probables pérdidas en cultivos o pastos y escasez de agua, lo que amerita acciones restrictivas.

También aparece la sequía grave o D3, con pérdidas mayores en cultivos y pastos y donde el riesgo de incendios forestales es extremo y se generalizan las restricciones en el uso del agua debido a su escasez y, finalmente, la sequía excepcional o D4, con pérdidas excepcionales y generalizadas de cultivos o pastos, riesgo excepcional de incendios, escasez total de agua en embalses, arroyos y pozos, por lo que es probable una situación de emergencia debido a la ausencia de agua.

Siete años de crisis

El 30 de abril de 2014, el Monitor de Sequía informó que la porción centro-norte del Istmo de Tehuantepec de Oaxaca reportaba clima anormalmente seco, como se le conoce al periodo previo o posterior a la sequía.

En ese momento, la dependencia agregó que 25 municipios más de las regiones de la Costa y Sierra Sur registraban sequía moderada o sequía D1 –como se le conoce técnicamente–, mientras que prácticamente el resto de la Costa se situaba bajo la influencia del clima anormalmente seco.

Algunas de las municipalidades afectadas por la sequía moderada en abril de 2014 fueron Chalcatongo de Hidalgo, Constancia del Rosario, Mesones Hidalgo, Putla Villa de Guerrero, San Andrés Cabecera Nueva, San Esteban Atatlahuaca, San Jacinto Tlacotepec, San Lorenzo Texmelucan, San Miguel El Grande, Santa Catarina Yosonotú, Santa Cruz Itundujia, Santa Cruz Nundaco, Santa Lucía Monteverde y Santiago Amoltepec.

Seis meses después, al cierre de la temporada de lluvia de aquel año, la Conagua notificó que en dos municipios de la región del Istmo –Santa María Petapa y San Juan Guichicovi—y uno de la Sierra Norte –San Juan Mazatlán— el estiaje había continuado hasta convertirse en sequía moderada, al tiempo que en 27 demarcaciones más de la misma región y otras de la Cuenca del Papaloapan y Cañada continuaban padeciendo de clima anormalmente seco.

Al año siguiente, en abril de 2015, después de cinco meses de estiaje, el Monitor de Sequía subrayó que un municipio del norte del Istmo de Tehuantepec –Matías Romero Avendaño—reportaba afectaciones por sequía moderada, al tiempo que 156 municipios más, distribuidos en toda la región de la Costa y parte de la Sierra Sur, Sierra Norte e Istmo de Tehuantepec se mantenían bajo la influencia de clima anormalmente seco.

Al cierre de 2015, las condiciones empeoraron en Oaxaca, pues tras la primera quincena de noviembre, Conagua notificó que toda la región del Istmo de Tehuantepec estaba siendo afectada por la sequía; al menos un 50 por ciento de su territorio por sequía severa y el resto por sequía moderada y clima anormalmente seco.
Otro perímetro afectado por la falta de lluvia también incluyó a las regiones de la Costa y Sierra Sur, donde entre el 50 y el 30 por ciento de sus superficies, de manera respectiva, eran afectadas tanto por sequía moderada como por el clima seco; otros puntos del estado que comenzaron a reportar daños fueron la Cañada y Mixteca.
En aquel informe, Conagua resaltó que la sequía que se reportaba en las regiones de la Cañada y en la Mixteca correspondían a periodos de más de seis meses con niveles de precipitación por debajo de la media, lo que había comenzado a afectar sus reservas hídricas y el entorno ecológico.

El diagnóstico de la Comisión para las ocho regiones fue el siguiente: 115 municipios con sequía moderada, 18 con sequía severa y 155 demarcaciones con clima seco.

Debido a que las condiciones de sequedad continuaron durante diciembre, enero, febrero y marzo, la situación empeoró en abril de 2016, con dos municipios del Istmo que escalaron a sequía extrema –Santa María Chimalapa y Matías Romero Avendaño—, mientras el resto de la región permaneció bajo los efectos de la sequía moderada.

En lo que corresponde a la región de la Costa, en ese momento, más de la mitad de la región vivía afectaciones provocadas por la D1, mientras que la Sierra Sur, Mixteca y Cañada reunían a más municipios con clima anormalmente seco.

El arribo de la temporada de lluvia fue promisorio para las zonas afectadas; sin embargo, tras la conclusión de octubre, la Conagua reportó que 11 municipios de la región del Istmo se mantenían con sequía severa y 172 más, distribuidos entre la Costa, Sierra Sur, Istmo y Mixteca, con sequía moderada.

Declaran emergencia y se olvidan del problema

El 2017, ya con tres años de escasez de lluvia sobre Oaxaca, fue el año de la emergencia nacional: en abril de 2017, Conagua reportó la existencia de 31 municipios de la región del Istmo con sequía extrema y el resto de las municipalidades bajo la influencia de sequía moderada y de clima anormalmente seco.

Toda la región de la Costa y al menos 40 por ciento de la región de la Sierra Sur, por su parte, volvieron a ser afectadas por la sequía moderada, y los pueblos serranos que lograron mantenerse al margen de la contingencia, tuvieron clima seco.

Los 31 municipios oaxaqueños que sufrieron sequía extrema fueron Asunción Ixtaltepec, el Barrio de la Soledad, Ciudad Ixtepec, El Espinal, Juchitán Zaragoza, Magdalena Tequisistlán, Magdalena Tlacotepec, Matías Romero, Santiago Niltepec, Salina Cruz, San Blas Atempa, San Dionisio del Mar, San Francisco del Mar, San Juan Guelavía, San Mateo del Mar y San Miguel Chimalapa.

Además, San Miguel Tenango, San Pedro Comitancillo, San Pedro Huilotepec, Santa María Chilchotla, Santa María Guienagati, Jalapa del Marqués, Santa María Mixtequilla, Santa María Petapa, Santa María Xadani, Santiago Laollaga, Santo Domingo Ingenio, Santo Domingo Chihuitán, Santo Domingo Petapa, Tehuantepec y Unión Hidalgo.

Los estragos que sufrieron aquellas municipalidades no fueron un hecho aislado, pues todas llevaban, al momento del reporte, entre cuatro y cinco meses consecutivos bajo condiciones de sequía extrema y tres años sufriendo cíclicamente de sequía en todas sus modalidades y de clima anormalmente seco.

Ni las tormentas han podido con ella

Entre junio, agosto, septiembre y octubre de ese mismo año, Oaxaca recibió los efectos de al menos cuatro fenómenos hidrometeorológicos, las tormentas tropicales Calvin y Beatriz y las ondas tropicales 30 y 31, lo que favoreció a todas las regiones que padecían sequía, sin que ello significara la solución definitiva al problema.

En noviembre, el Monitor de Sequía informó que aún con las abundantes precipitaciones que cayeron en el estado, el norte de la región del Istmo continuaba con clima seco, al igual que el poniente de la región de la Costa y el sur de la Sierra sur; en total, 98 municipios seguían con deterioro.

Durante enero, febrero y marzo de 2018, las porciones del estado bajo condiciones de sequedad volvieron a extenderse, hasta que el 15 de abril se reportó que 65 municipios de la Costa, Sierra Sur y Mixteca habían vuelto a padecer sequía moderada.

Mientras eso pasaba en aquellas tres regiones, en el Istmo de Tehuantepec más del 60 por ciento de la región comenzó a ser afectada de nueva cuenta por el clima anormalmente seco hasta que en agosto, tres municipios de la región cayeron en sequía extrema y ocho más en sequía severa; el resto del territorio istmeño volvió a ser presa de sequía D1.
Ni las lluvias que cayeron durante septiembre y octubre mitigaron las afectaciones y durante la primera mitad de noviembre la entidad permanecía con 22 municipios con sequía moderada, distribuidos en el norte del Istmo de Tehuantepec y en la región de la Mixteca.

En abril de 2019, el fenómeno volvió a crecer y colocó a tres municipios oaxaqueños con sequía extrema –Santa María Chimalapa, San Juan Guichicovi y Matías Romero Avendaño—y a nueve con sequía severa: Asunción Ixtaltepec, El Barrio de la Soledad, San Miguel Chimalapa, Santa María Petapa y Santo Domingo Petapa, en la región del Istmo, así como Loma Bonita, San Juan Cotzocón y Tuxtepec, en la Cuenca del Papaloapan, y San Juan Mazatlán, en la Sierra Norte.

Nuevamente, el resto del Istmo y algunos puntos de las regiones de la Sierra Sur y Mixteca, tuvieron repercusiones por sequía moderada.

Sequía excepcional, el punto máximo

La adversidad climática se agudizó con el paso de los meses y a finales de julio de 2019, tres municipios reportaron sequía excepcional, la intensidad más alta de este fenómeno; siete más sufrieron sequía extrema y 53 sequía sever.

Las tres poblaciones que sufrieron de sequía excepcional fueron Matías Romero Avendaño –durante tres meses consecutivos–, San Juan Guichicovi y Santa María Chimalapa –durante tres meses consecutivos–.

Con sequía extrema figuraron los municipios de San Juan Cotzocón (Cuenca), San Juan Lalana (Cuenca), San Juan Mazatlán (Sierra Norte), Santa María Guienagati (Istmo de Tehuantepec), Santa María Petapa (Istmo de Tehuantepec), Santiago Yaveo (Istmo de Tehuantepec) y Santo Domingo Petapa (Istmo de Tehuantepec).

A los anteriores, se sumaron 127 municipios con sequía moderada y 53 con sequía severa, distribuidos en las regiones de la Costa, Sierra Sur, Sierra Norte, Istmo de Tehuantepec, Cuenca del Papaloapan y Valles Centrales.

Para noviembre de 2019, cinco municipios oaxaqueños continuaron con sequía extrema –Santa María Chimalapa (Istmo), San Juan Guichicovi (Istmo), Matías Romero Avendaño (Ismo), San Juan Mazatlán (Sierra) y San Juan Cotzocón (Cuenca)–, tres con sequía severa –Santa María Petapa (Istmo), Santiago Yaveo (Cuenca) y Tuxtepec (Cuenca), así como 12 con sequía moderada y 82 municipios con clima seco.

En los meses subsecuentes, en el mismo ciclo que se ha repetido durante los últimos años, debido a que la precipitación que cae durante los meses lluviosos se ha mantenido por debajo de los valores históricos, la superficie afectada por la sequía volvió a crecer.

En abril de 2020, los daños se mantenían en el norte del Istmo de Tehuantepec, con siete municipios con sequía severa –Asunción Ixtaltepec, Barrio de la Soledad, Matías Romero Avendaño, San Juan Guichicovi, San Miguel Chimalapa, Santa María Chimalapa y Santa María Petapa–, así como 84 con sequía moderada, éstos distribuidos en la Costa y el Istmo de Tehuantepec, entre ellos Tataltepec de Valdés, Santos Reyes Nopala, Santo Domingo Petapa, Santo Domingo Ozolotepec, Santo Domingo de Morelos, Santo Domingo Chihuitán, Santo Domingo Armenta, Santo Domingo Ingenio, Santiago Yaitepec, Santiago Xanica, Santiago Tetepec, Santiago Tepextla, Pinotepa Nacional y Santiago Minas.

En noviembre del año pasado, aún con la temporada de lluvias, las afectaciones por sequía aumentaron en la región de la Costa, que registró el 30 por ciento de su superficie dañada por sequía severa y sequía moderada, misma situación que el norte del Istmo de Tehuantepec.

En su informe del 15 de noviembre de 2020, Conagua refirió que en Oaxaca existían 47 municipios con sequía severa y 82 con sequía moderada, una situación que volvió a intensificarse al comienzo del 2021, pues al 30 de abril se tenía un registro de 108 municipios con sequía moderada y 15 con sequía severa.

Los municipios con sequía severa eran Matías Romero, San Juan Guichicovi y Santa María Chimalapa, en la región del Istmo, y Santa María Huazolotitlán, Santiago Jamiltepec, Pinotepa Nacional, Santiago Tetepec, Tataltepec de Valdés, San Lorenzo Texmelucan, San Miguel Panixtlahuaca, Tututepec de Melchor Ocampo, Santa Catarina Juquila, Santa Catarina Mechoacán, San Agustín Chayuco y San Andrés Huaxpaltepec, en las regiones de la Costa y Sierra Sur.

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